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Mujeres denuncian “buitreo” por parte de funeraria de Camargo; “eso no va con mi ética”, responde Horacio Bañuelos


CAMARGO.- Tres mujeres, que prefirieron permanecer en el anonimato por cuestiones de seguridad, denunciaron “buitreo” por parte de una funeraria de Camargo.

“Falleció mi familiar, mi abuelito, hace dos meses, en el Hospital General de Camargo y yo estaba ahí sola con el dolor, cuando la guardia de seguridad de la noche me dice: ‘¿Sabe qué? Le voy a hablar a (funeraria) Bañuelos’. Y yo le dije que no quería el servicio de ellos y me dijo: ‘Ándale, ándale. Te hago el favor de que te cobre menos’. Pero yo contesté que no era necesario y no le quedaría a deber a nadie. Es conocida, nos conocemos nosotras,  me insistió y dijo: ‘Es que, ¿sabes qué? Me están pagando por llevarles los cuerpos’. Y dije: ‘¿Cómo te van a estar pagando si es algo muy delicado?’. Ahí está uno con el dolor y es en lo que menos piensa. Pero se me hace incorrecto que se preste tanto el hospital a eso, que cobren por mandar los cuerpos”, mencionó la primera denunciante.

En este caso, la señalada es la guardia del turno nocturno, pues la denunciante aseguró que ella misma le comentó que una funeraria le estaba pagando 200 pesos por preguntarle a los familiares de alguien que fallece por la funeraria que pedirán e insistir en que contraten a una en específico, que es con la que la guardia tiene el trato.

El segundo caso es diferente, pues el deceso ocurrió en una casa habitación y al parecer el llamado a la funeraria fue hecho por la Cruz Roja: “Hace mes y medio mi tío falleció en la casa aquí en Camargo. Una mañana se sintió mal, se desvaneció y hablamos a la Cruz Roja, llegaron y lo revisaron y nos dijeron que lamentablemente había fallecido. Así quedó y la familia nos juntamos llorando y todo. Al ratito, en media hora, llegó funeraria Bañuelos y recoge el cuerpo, pero nosotros no les llamamos. Yo digo que los llamaron los de la Cruz Roja porque no había más personas que ellos y la familia. Cuando ya pasamos el pesar, reaccionamos y no queríamos tenerlo en esta funeraria, pero contratamos otros servicio y batallamos en sacar el cuerpo, no lo querían entregar”.

La tercera mujer que denunció un hecho similar con la misma funeraria implicada, pero esta vez, quien presuntamente dio aviso a la funeraria fue alguien de la Fiscalía de Camargo: “Mi familiar, mi primo, falleció hace dos semanas y ya cuando estábamos haciendo el papeleo en la Fiscalía y saliendo de ahí se acerca funeraria Bañuelos y quién sabe quién les habló. Ahí sí se oyó decir que supuestamente uno de la Fiscalía, apodado “Chato, Chapo” es el que marca para que vayan hacia allá. Es una falta de respeto porque ahí saliendo pasó, ni siquiera dejan reaccionar a uno, uno está con el dolor. Les dijimos que no queríamos el servicio con ellos porque velan a los muertos por covid, con los de muerte natural, con los que se quitan la vida, está revuelto de todo”, expresó.

Las denunciantes coinciden en que se animaron a hacer sus denuncias de manera pública, pues consideran indolente e invasivo que la funeraria en cuestión se maneje de esta forma en una situación tan delicada como lo es el deceso de una persona. Piden respeto y libertad para elegir qué servicio contratar.

Al respecto, Horacio Bañuelos, propietario de la funeraria mencionada en los relatos de las mujeres comentó: “Desgraciadamente se puede malinterpretar la palabra ‘buitreo’ con muchas acciones que yo he presenciado y yo he tenido conocimiento de ellas. Hemos estado un poco alejados de crear un problema, una discusión”.

Horacio Bañuelos

“La mayoría de las ocasiones la gente defiende su postura y decisión y tienen  muy claro en que negocio quieren atender a su ser querido. En mi caso, toda mi vida hemos trabajado con clientes que acuden a nosotros sin ningún hostigamiento sin usar estrategias extrañas. Nosotros seguimos trabajando como trabajé con mi señor padre, protegiendo al cliente y respetar el dolor y la perdida del ser querido”, agregó.

“Puede ser que haya una cierta ventaja cuando las personas fallecen en un domicilio, pues agentes municipales, Cruz Roja acuden y pudiera ser que ahí hubiera un convenio con este tipo de personas. Pero desconozco si eso realmente existe. Hace un tiempo tuve unos problemas, pero se habló y seguimos trabajando. También antes se trabajaba con guardias, pero ahora la Fiscalía cuenta con una unidad para el levantamiento de cuerpos, se lleva a la funeraria Perches, ahí se practica la necropsia y posteriormente la familia decide a que funeraria acudir”, explicó.

Bañuelos reconoció que en otros momentos tuvo algunos inconvenientes, pero ha sostenido pláticas con las autoridades municipales sobre esta problemática y ahí se acordó “hacer las cosas bien, dejando lo económico de un lado y que la misma familia decida”. “Además es hasta cierto punto incómodo tener un cliente que un principio no quiso estar contigo, como que a la fuerza. Entonces eso no va con mi ética y forma de trabajar”, enfatizó.

“Si alguna persona tiene alguna queja de ese tipo, de que yo ando ‘buitreando’ o que tenga con qué comprobarme, y si es verdad yo lo acepto, pero créanme que jamás he hecho ese tipo de acciones”, concluyó.