sábado, abril 4



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«Pareciera que el gobierno federal quisiera acabar con los municipios»: Arturo Zubia


CAMARGO.-Manteniéndose en la línea de la institucionalidad, pero evidentemente decepcionado, el alcalde de Camargo Arturo Zubia Fernández puntualiza la manera en la que el Gobierno Federal sigue agravando la situación financiera de los municipios y las instituciones del Estado basado en estrategias incomprensibles como la última en la que pretende desaparecer el impuesto sobre alumbrado público y el universitario.

“Desde el mismo arranque del nuevo régimen encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador el concepto de municipalismo comenzó a ser atacado. Tan solo en retiro de programas federales para obra y proyectos públicos, Camargo dejó se recibir alrededor de 40 millones de pesos”, destacó el alcalde.

“Nos quitaron FOSTASEG, el fondo minero, el ramo 23, es decir, programas gestionados por el ayuntamiento mediante los que logramos levantar seguridad pública por ejemplo con más de 30 millones de pesos desde la gestión a mi cargo 2010-13 y la actual 216-a la fecha. Lo mismo con el fondo minero donde aplicamos alrededor de 13 millones de pesos en el lapso 2016 a la fecha”.

Con el denominado ramo 23 que manejaban los diputados federales aplicamos desde el 2013 al 2019 más de 33 millones de pesos en proyectos como la remodelación total del gimnasio municpal “General Práxedes Giner”, deportiva de rancho El Tacuan, pavimentación al complejo deportivo Julio Zamarripa y el gimnasio del CBTIS 143. Además, espacios públicos en la deportiva Villas del Sol, programas regionales en el parque francisco I. Madero y estadio infantil de beisbol Club Rotario en coordinación con los entonces diputados Tony Meléndez, Juan Blanco, Cristina Jiménez y Rocío Reza además de Velia Aguilar.

Con la pretensión de desparecer el impuesto sobre alumbrado público y el universitario, 4% que se canaliza a la UACH y la UACJ, la pretensión raya en lo incomprensible toda vez que tras afectar gravemente a las instituciones educativas y a las estructuras municipales, el beneficio para el ciudadano es imperceptible. Por solo citar el DAP o impuesto por alumbrado público, un usuario de CFE dejaría de pagar 5 a 10 pesos cada dos meses pero el ayuntamiento, en el caso de Camargo, su responsabilidad mensual de pago crecerá en más de medio millón de pesos.

“Que quiten todos los pagos que quieran. Nosotros no nos oponemos. El problema es que lejos de generar una solución provocan un problema más grave”, sentenció el edil de Camargo Arturo Zubia con referencia a la estrategia de la federación.