Editorial

Cambios al T-MEC…Luis Eduardo Arrieta


Hace unos días se sostuvo el proceso de modificación del Tratado entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC). El pasado martes se dio la firma del protocolo modificatorio en la Ciudad de México, en el evento estuvieron presentes los representantes comerciales de Estados Unidos y Canadá, acompañados del presidente, López Obrador. Pero, ¿quién salió perdiendo?

 

Según datos y análisis del Washington Post, México fue el perdedor. El reconocido medio de comunicación estadounidense declaró “son los que tuvieron que ceder más en las negociaciones”.

 

Hay que recordar que la economía mexicana se encuentra técnicamente en recesión económica, complementando esto con que una de las fuentes de empleo y derrame económico son las plantas automotrices estadounidenses instaladas en diversas zonas del país. La reciente modificación al tratado, pone en desventaja a México en este apartado, ya que obstaculiza el asentamiento de estas fuera de territorio norteamericano, especialmente en nuestro país, ya que veían oportunidad debido a los costos bajos en materia laboral.

 

Por otra parte, en materia de posibles acuerdos con la ascendente China, las modificaciones al T-MEC limitan a México y a Canadá de tener cualquier tipo de tratado con los chinos, estipulando que si cualquiera de los signatarios busca un mejor acuerdo con el país asiático, los otros pueden cancelar el acuerdo trilateral y crear uno de carácter bilateral.

 

En temas comerciales, se espera que estos cambios aumenten e impulsen las importaciones estadounidenses desde Canadá y México, incrementando de la misma manera exportaciones mexicanas y canadienses hacia Estados Unidos.

 

En materia ambiental y como avance, el protocolo modificatorio impulsado por los demócratas, trajo la medida de crear figuras de “agregados ambientales”, los cuales vigilaran el cumplimiento de las diferentes leyes en cuestión de medio ambiente en la Ciudad de México.

 

Del mismo modo se discutieron y modificaron elementos en cuestión laboral. Uno de ellos fue el que México recibirá inspecciones por parte de externos para verificar que cumpla con sus reformas laborales ya establecidas desde gobiernos anteriores y que se respeten los estándares en los sectores de bienes y servicios, bajo el riesgo de posibles sanciones. Cabe destacar que el gobierno de López Obrador no admitió dichas inspecciones en el rubro de fábricas.

 

Como se puede observar son diversos los temas y ámbitos que se tocan dentro de este protocolo modificatorio, unos que definitivamente suman como la cláusula ambiental y otras que están en tela de juicio aún, nos tocara analizar y estar pendientes de los avances y cifras que vayan llegando para evaluar si fue positivo o negativo para nuestro país.