Editorial

En la opinión de Iván Lópezcampos…EL COVID NOS ALCANZÓ


El temor ha regresado y con mayor fuerza. Los enfermos y los muertos no están más en Europa o en una ciudad distante, ya no son desconocidos, es mi vecino, mi amigo, mi familiar. Este fin de semana fallecieron dos personas cercanas, dos más se debaten entre la vida y la muerte.

Descubrí la desesperación que sienten los familiares al buscar tanques de oxígeno. Ayer una y otra vez sonó mi móvil en búsqueda de ayuda, no poder hacer nada te llena de impotencia, pero también de rabia y coraje.

La sociedad no hicimos lo que nos correspondía, pero el gobierno tampoco. Se dedicó a desviar la atención y a presumir que éramos un país de camas vacías, omitían que lo éramos porque la gente moría en casa. Desgraciadamente estos últimos días ya somos un país sin camas y aún con más muertos en casa. Los hospitales están llenos, la gente suplica por un lugar, se regresa a su hogar con una receta de oxígeno, de oxígeno que no hay en el mercado. La desesperación los consume al mismo ritmo que el familiar consume sus esperanzas de vida.

Y lo peor está por venir, el frío será un elemento que complique más la ecuación. Debemos de entender que no hemos hecho las cosas bien, ni la gente, ni el gobierno, ellos deben de saber que de ninguna forma casi 90,000,! NOVENTA MIL! muertos pude ser un buen número.

El control del problema, al igual que en marzo, se encuentra en gran parte, en nuestras acciones. Debemos acatar las medidas, exigir a los demás que las hagan, exigir a las autoridades que las exijan.

Vamos a salir adelante de esto, la humanidad siempre lo hace. Desgraciadamente no todos lo harán o lo haremos; desgraciadamente las posibilidades de que yo lo haga dependen en mucho de los demás y de que ellos se salven dependen de cómo yo… actúe.