lunes, julio 15



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Luis Eduardo Arrieta…¿Cierre de la frontera México – Estados Unidos?

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A lo largo de los años la relación México – Estados Unidos ha tenido diversas y variadas facetas, algunas muy estrechas, otras menos relevantes y algunas otras cargadas de tensión y confrontación. En la actualidad y desde la llegada del presidente Donald Trump, la relación bilateral se ha visto enredada en una serie de declaraciones, posicionamientos y decisiones que han desgastado la misma, llegando al punto de momentos de alta tensión e incertidumbre.

 

Desde su campaña, el presidente estadounidense ha manejado y utilizado a México para ser foco de sus ataques y así ganar popularidad dentro de la población más radical, la cual está en contra de la migración y algunos de ellos más aún, de todo lo que huela a Latinoamérica, especialmente México. Se debe especificar, que existe un porcentaje de la población en EEUU que mantiene una idea generalizada de que todo migrante que pasa la frontera de manera ilegal es de origen mexicano, ignoran o desconocen que existen migrantes de nacionalidad guatemalteca, salvadoreña, hondureña, haitianos, o bien de países sudamericanos. Tanto es el desconocimiento, que hace apenas unas semanas, una importante cadena noticiaría estadounidense aseguró: “Honduras, El Salvador y Guatemala son países mexicanos”, por lo cual días más tarde la misma empresa ofreció disculpas por dicha declaración.

 

Esta serie de factores y desconocimiento, aunado con la tendencia anti latina de algunos grupos de la población, fortalecieron el discurso de Trump desde su campaña para la presidencia en 2016. Así mismo en los temas bilaterales en materia económica la fricción ha estado presente, esto se visualizó a lo largo de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, la cual fue larga, tediosa y compleja, viéndose afectada en momentos por declaraciones del presidente, entre ellas algunas como: “cuando México envía a su gente, no están enviando lo mejor… ellos están enviando a gente con un montón de problemas, y ellos nos traen esos problemas. Están trayendo drogas. Están trayendo crimen. Son violadores”; “me encanta la gente de México, pero México no es nuestro amigo”; “México debe pagar por el muro”; “México está matando económicamente a Estados Unidos”.


 

Como respuesta, el gobierno del expresidente Peña Nieto, hizo oficiales varios posicionamientos, lo cual aumentaba la incertidumbre de que pasaría con la relación bilateral, algunos decían que habría un cambio radical y otros más que solo eran palabras pero que no pasaría a la acción. Lo que sí se puede saber es que la relación de ambos países cambió, se provocó un distanciamiento de lo que estábamos acostumbrados en los últimos años, así mismo se generó un desgaste en materia político diplomática.

 

Con este panorama general surge la incógnita, ¿qué está pasando en la frontera?

En los últimos meses la amenaza de cierre total o parcial de los cruces fronterizos ha estado presente en el imaginario colectivo mexicano y estadounidense. Pero, ¿en verdad se puede cerrar la frontera? Sin duda alguna el cierre fronterizo podría causar un sin número de problemas y confrontaciones legales, según el profesor de Práctica de Derecho de Inmigración en la Escuela de Derecho de Cornell, Stephen Yale-Loehr, el cerrar la frontera traería problemas al presidente Trump debido al desplazamiento y cruce de las personas que poseen green cards, o bien a los mismos ciudadanos estadounidenses, ya que dice, “podrían argumentar que hacerlo viola sus derechos de la Primera Enmienda a la libertad de asociación y viaje”. Así mismo, las complicaciones vendrían con todos aquellos que solicitan asilo a EEUU, ya que esto confrontaría de manera legal al presidente con el Congreso, declaró Stephen Legomsky, ex abogado principal de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de EEUU durante el gobierno de Obama.

 

En materia comercial, Trump tiene la idea que mediante el cierre fronterizo la balanza de la misma se fortalecería, ya que dice, el déficit que maneja con México pararía y representaría una ganancia para ellos. Pero según expertos esto sería mucho más complicado ya que el gobierno de México podría recurrir al artículo 2102 del TLCAN, el cual estipula que las partes que han firmado el acuerdo pueden tomar acciones “que consideren necesarias para la protección de sus intereses esenciales de seguridad”. Al igual, habría problemas con todas aquellas empresas norteamericanas que adquieren y compran sus productos en México ya que estas podrían demandar, afirmó Yale-Loehr.

 

Es necesario resaltar que durante la administración de Trump, las cifras en materia económica han ido a la alza, el comercio entre México y EEUU supera los 1,700 millones diarios, esto respaldado por datos de la Cámara de Comercio estadounidense, por consiguiente la acción que el presidente pretende tomar podría afectar considerablemente este flujo comercial benéfico para ambos países. El efecto sería desastroso, declaró Edward Alden, miembro sénior del Consejo de Relaciones Exteriores, así mismo reiteró, “cerrar las fronteras clausuraría muchas empresas estadounidenses y lo haría rápidamente”.

 

Cabe resaltar que aún y con todas estas reacciones y consecuencias, el cierre fronterizo sigue siendo posible, apegándonos a las delimitaciones legales se enfrentaría a desafíos judiciales, sin embargo, los diferentes tribunales norteamericanos han reconocido la autoridad legal de la figura presidencial en esta área para poder llevarlo a cabo.

 

 

 


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