sábado, julio 20



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MILES VIVIERON EL «FENÓMENO AMLO» EN CAMARGO

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ABUCHEO Y OVACIONES.-Durante la histórica visita del presidente de México Andrés Manuel López Obrador se replicó en el imaginario colectivo el abucheo al Gobernador del Estado Javier Corral, al diputado federal Mario Mata Carrasco y al senador Gustavo Madero, todos emanados del PAN. La realidad de las cosas es que la rechifla fue clara y congruente con las encuestas que colocan al Gobierno estatal panista por los suelos en cuanto a imagen; a Mata lo ligan con lo mismo mientras que Madero solo recogió la basura que diseminó en su campaña y se le dejó bien claro que los mensajes de odio siempre regresan. Otra realidad fue que nadie, absolutamente nadie, organizaba ni dirigía los abucheos. La expresión fue natural e incontrolable. Ni el mismo presidente AMLO pudo amainar siquiera la manifestación de repudio contra el Gobernador, el diputado por el V distrito y más dura aún contra el senador Madero.

 

OVACIONES.-Sin embargo pocos subrayan las ovaciones. Dejando a un lado las cantidades industriales que recibió el presidente de la república, destacan las compartidas por el público al senador Cruz Pérez Cuellar, pero principalmente el alcalde de Camargo Arturo Zubia Fernández. El resultado: la próxima semana estará en la ciudad el ex panista y actual senador por MORENA. Estará en esta ocasión llegando por la puerta de personas que comienzan a sumarse a su proyecto. El polémico juarense pegó de hit durante la visita presidencial. No obstante, quien conectó de cuadrangular fue sin duda al alcalde Zubia. Inversamente proporcional a la vergüenza que seguramente debieron pasar los tres abucheados, el edil de sombrero y botas disfrutó del evento. En política como en la vida misma, es inamovible la ley que reza: “cada quien cosecha lo que siembra”.


 

POR QUÉ.-Desde este espacio hemos remarcado que en su ámbito, el alcalde Zubia es tan querido como AMLO. Sus resultados electorales respaldan la aceptación. La manera de hacer política del camarguense no le pide nada al Tabasqueño. El ritmo de ambos es similar. La reacción social es la misma. Se les acusa de populistas y la cúpula les critica sus programas asistencialistas. Lo cierto es que ambos políticos utilizan una estrategia para la que muy pocos están capacitados: “trabajo hasta duela”. Mientras que sus detractores vociferan en medios, carnes asadas y restaurantes, ellos se reúnen con la gente a toda hora y en todo momento. Los dos saben que si bajan el ritmo abrirán brecha a sus enemigos. Y también saben que mientras suden la camiseta, no salgan de vacaciones, estén siempre pegados el timón de la nave, con el increíble esfuerzo que esto representa, nadie les pisará siquiera los talones. Si son buenos o malos gobernantes, esto queda en segundo término. Lo importante, su fortaleza real, es que están realmente cerca del ciudadano.

 

EN RESUMEN. -La visita del presidente de México a Camargo fue toda una experiencia. Varios miles de personas vivieron de cerca el fenómeno AMLO y les quedó claro que algo está pasando en el país. Por lo pronto, el que Gobierna, es por completo diferente. Su mensaje, ciertamente el mismo: “odio por la corrupción”. El llamado: a vernos frente al espejo y decidir si queremos continuar con una transformación, personal primero, para en secuencia y a la vez, México cambie. Todo está muy tierno aún. Son apenas seis meses de Gobierno y muchos y muy poderosos los enemigos.


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