miércoles, junio 26




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Origen, actualidad y retos de la ganadería chihuahuense…Luis Eduardo Arrieta

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Desde su fundación y con el transcurrir histórico, Chihuahua se ha identificado como uno de los principales referentes nacionales cuando de ganado y carne se habla.

 

A principios del siglo XVI durante la colonización española, la ganadería de la región era utilizada para fines de alimentación y manutención de soldados y colonos, siendo el ganado “criollo” la raza predominante, traída por los españoles. Posteriormente a finales del siglo empezaron a sentarse los primeros indicios de crianza de ganado en la región sur del estado, siendo reconocido, el capitán Cristóbal de Ontiveros, como el fundador de la crianza ganadera chihuahuense. Con el tiempo, la creación y multiplicación de haciendas y latifundios impulsaron la actividad ganadera, con el apoyo de la corona española, algunas propiedades llegaron a tener hatos ganaderos de hasta 50,000 cabezas. El poseer grandes territorios y propiedades era parte de la idiosincrasia y condiciones socio-económicas de la época, debido a su extensión los problemas que aquejaban a estos propietarios tenían que ver con el respeto de las tierras colindantes, así como las de los pastores comunales que existían, siendo estas los ejidos españoles de la Europa medieval. Así mismo, la aparición y ataques de tribus apaches en la región era algo muy recurrente, se podría decir que estos fueron los primeros abigeos que existieron en la zona norte de México y sur de Estados Unidos.

 

Posteriormente, pasada la guerra de independencia, la cual tuvo como repercusión la disminución de la actividad ganadera en el estado, surgió la figura de Don Luis Terrazas Fuentes ícono de la ganadería chihuahuense y puntal a nivel nacional, originario de la región de Satevó y nacido en la ciudad de Chihuahua en el año de 1829. Su actividad de crianza y venta de ganado creció, adquirió un total de veinte haciendas ganaderas las cuales sumaban un total de dos millones 639 mil 954 hectáreas, una novena parte de la superficie estatal. En materia de cabezas de ganado se dice que poseía aproximadamente un millón de estas.

 

Desde esa apoca la economía ganadera del estado se basaba fundamentalmente en la exportación de novillos hacia Estados Unidos, quedando un mínimo porcentaje para comercialización nacional. Entrando el siglo XX y con el estallido de la revolución mexicana, la ganadería sufrió un fuerte golpe, los terratenientes y dueños de ranchos se vieron saqueados por los diferentes grupos revolucionarios, esto a consecuencia de todo ese descontento social por el acaparamiento territorial que ya estaba exacerbado.

 

Aún con las consecuencias y redistribución de la revolución, la ganadería de Chihuahua siguió avanzando, el mejoramiento genético y cruzas de diferentes razas empezó cuando por primera vez se trajo ganado de origen británico, el Hereford, el cual según datos fue traído de manera oficial por Don Abraham González, introduciendo 100 vaquillas y 36 toretes procedentes de Estados Unidos. Dicha raza rápidamente se cruzó con los diferentes hatos criollos, lo cual dio como resultado, el famoso ganado “Cara blanca de Chihuahua”. Al mismo tiempo se acrecentó la introducción de más razas, tales como la Durham, traída por grupos de origen mormón y menonitas, así como la Aberdeen Angus, introducida por William Benton, un británico radicado en el estado.

 

De igual manera, problemas como los de la escasez de cabezas que dejó la revolución, así como aquellos en los campos que se heredaron con la entrada de ganado estadounidense, imperaba la necesidad de crear un organismo que regulara todos estos asuntos, por ello nació la Asociación Ganaderos de Chihuahua en 1925, posteriormente convirtiéndose en la Cámara Nacional Ganadera de Chihuahua, sentando las bases de la actual Unión Ganadera Regional de Chihuahua.

 

Finalmente, las décadas siguientes fueron de gran provecho en cuestión de exportación hacia Estados Unidos, así como para el abasto a la Ciudad de México y zona centro del país. En esa buena racha en 1954, por medio del Lic. Oscar Flores, se introdujo a la zona desértica del estado, la raza francesa, Charoláis, así como la Santa Gertrudis, dando inicio a la etapa moderna de la ganadería chihuahuense. Con el fin de la mejora genética en la década de los 60 se empezó a criar ganado Brangus en la zona de Buenaventura, así como la Beef Master, Saler y Limousin durante los 80 en diversas regiones del estado.


 

¿Cuál es la actualidad de la ganadería del estado?

Como se puede observar a lo largo de la historia la ganadería del estado ha ido evolucionando, en momentos agrandada y en otros limitada, pero su papel y posicionamiento nacional e internacionales se han mantenido presentes. La calidad genética ganadera de Chihuahua es reconocida en el país, sus contantes programas genéticos y apoyos para los ganaderos ha hecho del estado punta de lanza en México. En los recientes años la exportación de Chihuahua hacia Estados Unidos ha sido la más grande a nivel nacional, en 2014 la cifra fue de un total de 400,000 cabezas, teniendo una derrama de 2 mil millones de pesos por temporada. El año pasado el estado exportó un total de 400 mil 242 cabezas, seguido de Sonora y Tamaulipas con 325 y 121 mil respectivamente.

 

Como ya se ha mencionado este alto desempeño respecto a las cifras del ganado chihuahuense ha sido resultado de esfuerzos entre los diferentes gobiernos, particulares, UGRCH y las diferentes asociaciones locales, quienes en conjunto han luchado en contra de las diferentes situaciones climáticas y sequias, inyectando apoyos, programas y capital con el fin de lograr un mejor rendimiento y calidad de los hatos.

 

Así mismo durante la pasada administración de la UGRCH, presidida por Federico Duarte, las miras hacia nuevos mercados internacionales fue uno de los principales objetivos y logros, países como Jordania, Qatar, Corea del Sur, China y Japón entraron al mapa de los destinos para las próximas exportaciones de los ganaderos del estado, diversificando de esta manera, la dependencia hacia el mercado estadounidense.

 

¿Qué retos le deparan a la ganadería de Chihuahua?

Primero que nada se tiene que tomar en cuenta como ya se mencionó, que los mayores productores en calidad de cabezas y carne del país son los estados del norte, así mismo estas entidades son las que mayores complicaciones tienen en términos de climas extremos, sequias y ecosistemas difíciles. Sin embargo estas adversidades no han parado la modernización del sector, así como la calidad del mismo.

 

Cabe destacar que cuando se habla de calidad de carne, Chihuahua, Sonora, Coahuila y Nuevo León se pelean por el primer lugar, siendo Sonora el que más ha sobresalido en los últimos años. Una de las principales razones para que la carne sonorense sea de mayor calidad es que gran porcentaje del ganado se encuentra en establos, evitando así la formación de fibra y logrando un mayor marmoleo y suavidad en la misma. De la misma manera hay que señalar que Sonora es el único estado del país que exporta cabezas a Estados Unidos sin revisión fitosanitaria, dando alusión a la calidad y salubridad que el estado mexicano maneja en el ámbito.

 

En lo personal pienso que si bien los esfuerzos han sido muchos para poder tener una buena producción y calidad genética en el ganado del estado, también creo ha faltado empuje en la etapa de promoción de la marca “Chihuahua” que asocie la calidad genética y de carne con el estado. Conociendo y platicando con diversos amigos y conocidos tanto de la Ciudad de México como en diversas ciudades del país, me he constatado que muchos saben de la calidad de carne que existe en el norte de México, más aun en Sonora y Chihuahua, pero también me han dicho “pero para carne la de Sonora”. Así mismo en la actualidad existen un sin número de establecimientos, franquicias y cadenas de restaurantes, las cuales manejan el nombre o bien son surtidos por carne de origen sonorense, tal es el ejemplo de cadenas como Mochomos, Sonora Grill Prime, Palominos y algunos otros que manejan en su carta una selección especial de cortes del estado norteño.

 

Por consiguiente, esto me ha ayudado a analizar y pensar en posibles caminos que conduzcan a una mayor promoción de la calidad de carne chihuahuense, ejemplos como los de Visa del Norte de Grupo XO de Chihuahua, o la selección de cortes que manejan restaurantes como La Mansión. Por lo mismo estoy convencido que esto se puede lograr por medio de campañas publicitarias de redes sociales y televisión, así como eventos de demostración e impulsando en su expansión a las diferentes empresas que ya trabajan comprando ganado y empacando carne chihuahuense, teniendo a cambio siempre el nombre de Chihuahua en cada una de sus etiquetas y promocionales.

 

Si bien el estado ya es grande en cuestión de nombre y cifras hacia el exterior, puede ser aún mejor potencializando su promoción, mejorando su difusión y así su reconocimiento en el interior.


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