Editorial

QUARTUS…”Hacer lo mismo esperando resultados diferentes, esta es la locura”


SERÍA MÁS FÁCIL LA GUERRA POR EL AGUA VS OTRO PAÍS. –Una frase del alcalde de la Cruz Adolfo Trillo durante el fin de semana, cuando acompañaba en el crucero de ferrocarril entre Estación la Cruz y la cabecera a las familias de los tres agricultores detenidos el 8 de septiembre, engloba las dificultades que al día de hoy genera la denominada “Guerra por el agua”. El edil crucense del Partido Nueva Alianza dijo: “estamos librando una guerra terrible en nuestro propio país. Si la batalla fuera contra enemigos extranjeros, estoy seguro que ya habríamos concretado una negociación”. Sin duda la expresión se desprende de la desesperación por no encontrar los conductos del entendimiento entre hermanos mexicanos. La frustración de enfrentar un gobierno que se empeña en tratar a todos como delincuentes. Un sistema que no entiende o no quiere entender que primero son los ciudadanos que gobiernas y luego todo lo demás. Un régimen que abandera la lucha contra la corrupción pero que arrasa también con lo bueno del pasado.

 

DE ACUERDO TODOS. -Que no debemos, por ningún motivo, olvidar el por qué estamos en este proyecto político en México. Imposible entendernos si no contemplamos de dónde venimos. Igual la manipulación y la bota en el cuello si atendemos sin reflexión el llamado al retroceso. La llegada de AMLO y la Cuarta Transformación es consecuencia infinitamente mayor de la obstinación de una clase política rapaz que llevó la corrupción a niveles increíbles. El momento histórico con Vicente Fox que no arrojó los resultados que el ciudadano esperaba. No obstante, y con todos sus bemoles, la segunda oportunidad dada al PAN en la figura de Felipe Calderón que a cambio dejó como herencia la peor estela de muerte, violencia y descomposición jamás vista. Aterrorizados, los ciudadanos regresamos al PRI con un Enrique Peña Nieto que no solo superó el baño de sangre iniciado por su antecesor, sino que desplegó el peor momento de corrupción que el país hubiera visto.

 

LA “CUATRO TE” ES PRODUCTO DE LA TRAICIÓN. –Ahora, desde la peor ignominia política, los actores del pasado pretenden culpar al ciudadano de la amenaza en la que vivimos pretendiendo evadir su responsabilidad. Para entendernos en este difícil momento, es necesario comenzar por reconocer que AMLO es el espíritu del malestar social. Es, si así se quiere llamar, el “mal necesario” que debió llegar ante la obstinación de una clase política “ciega y sorda”. Pretender colocar hoy un mensaje de que “AMLO es un peligro para México”, “que vamos rumbo a Venezuela” o que “estábamos mejor cuando estábamos peor”, no tienen sentido ni rebote alguno en el ciudadano de a píe. Lo que hoy vivimos o sufrimos, es producto de la traición. De 18 años de prudencia social que ya no tuvo más remedio.

 

EL 2021.-En el inmenso norte de la república existe un malestar por la guerra por el agua que ya cobró un muerto y un baleado por la Guardia Nacional; tres presos políticos y un daño gravísimo a la economía ya de por sí afectada por la pandemia. Creo que la semántica basada en la sinceridad, debe ser el conducto. Pretender hacer lo mismo buscando penetrar el blindaje de una sociedad duramente agraviada, no llevará a nadie a ningún lado. De no existir un golpe de timón en el mensaje, Chihuahua deberá prepararse para romper el bipartidismo y darle la bienvenida a un posible clon con las mismas posibilidades y poder que en su tiempo tuvieron los denominados “traidores” a la patria. El fiel de la balanza se ubica en el enojo que permanece en el ciudadano común. El reto, altamente complicado. La diferencia en la vida de todos se ubica en la bestia que se alimenta. Continuar cebando al monstruo del odio y la confrontación asegura un ganador, el cual, difícilmente será el que la tradición chihuahuense pretende. Ignoro si se cuenta con el tiempo suficiente para concretar una cruzada que revierta lo que ya nos está afectando a todos en el caso concreto de la “guerra por el agua”. Pero también creo, que más grave sería continuar caminando sin conciencia de los resultados inminentes.