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Rusia y China, estrechando lazos

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A lo largo de los últimos años China y Rusia se han acercado cada vez más, su cooperación, intercambios y visitas de Estado se han incrementado de manera considerable, así como la reiteración de un enemigo o adversario en común, Estados Unidos.

 

En el año 1969, Rusia y China entraron en una batalla fronteriza, este evento perjudicó e influyó en las relaciones diplomáticas de ambos, siendo estas de alta tensión durante las siguientes dos décadas. Pero, ¿quién pensaría que años más tarde esto cambiaría radicalmente?

 

Cincuenta años después la relación bilateral ha dado un giro considerable, tanto Vladimir Putin como Xi Jinping aseguran que los vínculos entre Moscú y Pekín se encuentran en “sus mejores momentos”, aguantando los tiempos difíciles y las diferentes eventualidades. Hace apenas unas semanas se reunieron ambos mandatarios en San Petersburgo, ciudad donde firmaron una treintena de acuerdos, además de reiterar la cooperación entre ambas partes. Durante esta gira Xi Jinping declaró, “en los últimos seis años, nos hemos reunido casi 30 veces. Rusia es el país que más veces he visitado, y el presidente Putin es mi mejor amigo y colega” así mismo comentó, “hemos logrado llevar nuestra relación al nivel más alto de nuestra historia”.

 

Cabe resaltar que ambos países han encontrado puntos de acuerdo y entendimiento en conflictos y escenarios como los de la península de Corea, Siria y Venezuela, donde los dos gobiernos han coincidido en algunas posturas y se han visto como un frente en el balance de poder ante Estados Unidos. Hay que recordar que la relación entre rusos y estadounidenses volvió a entrar en tensión desde el pasado 2014, año en el cual Rusia llevó a cabo la anexión de Crimea, acto que fue altamente refutado por Estados Unidos y sus aliados europeos. Dos años después la tensión creció con la supuesta interferencia rusa en las elecciones presidenciales entre Donald Trump y Hillary Clinton, las cuales aparentemente fueron hackeadas a favor del candidato republicano.

 

Por otro lado en el caso de la relación EE.UU. y China, esta ha venido adquiriendo una fase de rivalidad comercial y en momentos, de carácter geopolítico. La disputa de ambos países en el mar de China ha sido fuerte, su intensión de manejar las rutas y los territorios de la zona se ha convertido en uno de sus principales objetivos. Así mismo en el ámbito comercial las dos potencias han realizado acciones para demostrar musculo, el pasado mes, Donald Trump anunció la imposición de aranceles a los productos chinos por un total de 200.000 millones de dólares, a lo cual los asiáticos respondieron con nuevos impuestos a las importaciones provenientes de suelo norteamericano por unos 60.000 millones de dólares y los cuales entraron en vigor el pasado 1 de junio.

 

Como consecuencia, Putin condenó las medidas tomadas por Trump, acusando de un “egoísmo económico desenfrenado” al gobierno estadounidense, de la misma manera que se opuso a los ataques y medidas que los norteamericanos han emprendido en contra de la compañía china Huawei, por lo cual la empresa ofreció construir una red 5G en territorio ruso.

 

Por consiguiente, China y Rusia han formado una alianza económica importante, el país asiático se ha convertido en el principal socio comercial de los rusos, en 2018 el volumen de negocios entre los dos países creció un 27.1%, llegando a los 107.000 millones de dólares en ese año. En el sector energético también se ha fortalecido la cooperación, así como en los temas de moneda, donde ambos han querido reducir la dependencia del dólar estadounidense y otras divisas de occidente, impulsando el rublo y el yuan.

 

Como se puede observar, la fortificación y vinculación de rusos y chinos que venía gestándose desde hace años, se ha intensificado aún más en los últimos meses. En gran medida debido al factor Trump y el tipo de políticas económicas y diplomáticas que su gobierno ha emprendido hacia el exterior, así como el natural balance de poder que comúnmente existe en el panorama internacional. Bien dicen, “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”.


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