Ordena presidente de Filipinas disparar en la vagina a mujeres terroristas


FILIPINAS.- El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, quien en reiteradas ocasiones ha alentado a la policía a matar con impunidad, vuelve a levantar polémica, esta vez por ordenar a los soldados que disparen “en la vagina” a las mujeres terroristas.

De acuerdo con un despacho informativo de la agencia EFE, Duterte hizo el comentario el pasado miércoles 7, durante una reunión con antiguos miembros del Nuevo Ejército del Pueblo (NEP), una guerrilla comunista que se encuentra en las listas de grupos terroristas de Estados Unidos y Europa.

“Díganle a los soldados: hay una nueva orden. No te mataremos. Te dispararemos en la vagina”, señaló el mandatario filipino, y añadió que mujeres del Nuevo Ejército del Pueblo “sin vagina, serían inútiles”.

Organizaciones civiles se han pronunciado en contra de las declaraciones de Duterte, entre ellas Human Rights Watch (HRW), que ha dicho que el presidente incita a las fuerzas estatales a cometer crímenes de violencia sexual.

“Fomenta abiertamente la violencia contra las mujeres, contribuye a su impunidad y se confirma como el macho fascista más peligroso en el gobierno en este momento”, acusó por su parte la organización feminista Gabriela.

No es la primera vez que Rodrigo Duterte hace comentarios misóginos y sexistas. También se ha declarado mujeriego, ha hecho chistes sobre una monja australiana que fue violada, ofreció “42 vírgenes” a los turistas que visitaran su país y se ha comparado con Hitler.

En marzo pasado, el diario The New York Times destacó que el presidente Rodrigo Duterte disfruta al proyectar la imagen de asesino y salvador, y se jacta de matar criminales con sus propias manos. A veces hace llamados para cometer asesinatos en masa, apuntó.

Y sostuvo que al hablar de los drogadictos que, según él, están destruyendo a Filipinas, dijo: “Con gusto los asesinaría”.

Desde hace mucho tiempo, Duterte y sus amigos han coleccionado anécdotas de sus sádicas hazañas, como arrojar a un narcotraficante desde un helicóptero y, a punta de pistola, obligar a un turista que violó una prohibición de fumar a que se comiera la colilla de su cigarrillo.