Editorial

QUARTUS…El arranque de la administración de Jorge Aldana se llama “inclusión”…La etnia tarahumara ya tiene voz y voto

ABONO A LA DEUDA CON LOS INDÍGENAS. -La tradicional cultura excluyente con respecto a los indígenas tarahumaras parece encontrar, en los nuevos tiempos de la región de Camargo, un cambio real y tangible. Por primera vez en la historia, el Gobierno municipal que encabeza Jorge Aldana Aguilar, pone en marcha una oficina de atención a asuntos indígenas a cargo de Yahaira Bustillos Portillo, una joven tarahumara legítima que enfrenta un destino extraordinario trascendiendo de pedir “korima” en su niñez y adolescencia, a ser funcionaria pública. En el instituto de la juventud, Patricio Morales, otro indígena que proviene de la pobreza extrema, las calles y el albergue “Emanuel”, atiende a los jóvenes de la etnia desde esta dependencia. En el Honorable Ayuntamiento los regidores Claudina Arrazola del PAN y Eusebio Pino González de Movimiento Ciudadano. En las remodeladas instalaciones del ex albergue “Viento Recio”, Itzel Loera es la “chabochi” al servicio de las familias tarahumaras atendiendo a los niños mientras los padres trabajan.

UNA MINORÍA QUE SE VISIBILIZA. -Hasta antes del 10 de septiembre pasado y desde siempre, la etnia tarahumara, originaria del Estado, solo contaba con una caridad pública renuente, despreciativa y totalmente excluyente. La raza Rarámuri de Camargo, se dice, alrededor de 600 familias asentadas formalmente, comenzarán a levantar frutos de un trabajo que sus gobernadores lideran desde hace muchos años. Por lo pronto, ya cuentan con voz y voto en el cuerpo de Gobierno y tres frentes más que atenderán sus necesidades y anhelos. La raza está avanzando de ser el clásico “compadre o comadre” vende hierbas, flojos y viciosos, a tener un foro desde donde podrán incidir en nuevas políticas públicas a su favor como cualquier ciudadano merece y tiene derecho constitucional. Por fin tendremos la oportunidad de conocer, de manera formal y organizada, quiénes son realmente nuestros vecinos. Qué piensan, cómo sufren, que buscan, a qué aspiran, qué los hace felices. Se lo ganaron por su importante trabajo, principalmente, en el campo regional.

A CAMBIO TENDREMOS. -Sin duda, este proceso que humanitaria e inteligentemente está emprendido la actual administración, tendrá beneficios trascendentales si es que logramos mantenerlo e impulsarlo. Se trata de una comunidad original y milenaria; con tradiciones y una cultura rica. Simple y llanamente, Camargo tendrá el privilegio de contar en casa con ese entorno por el que millones de personas en el mundo pagan para conocer. El reto sigue siendo grande, no obstante, en el corto y mediano plazo, la ciudad deberá contar con grupos artesanales formalmente instalados en la región. Sus juegos milenarios, su gastronomía, sus atuendos y sobre todo, la cosmovisión Tarahumara, será parte de nuestra vida.

EL RETO. -El reto que se plantea para la etnia tarahumara en Camargo es enorme. Primero, rescatar sus tradiciones y su dialecto, mermados por los años. Para la sociedad local, entender y apoyar el nacimiento de esta nueva veta cultural. Todo el éxito para Claudina, Eusebio, Yahaira y Patricio, los pioneros que saltan del “Korima” en las calles, a la gobernanza de la ciudad. Reconocimiento por esto para el alcalde más joven en la historia de Camargo Jorge Aldana.