CAMARGO.- A su paso al cementerio de Camargo, el cortejo del gigante del beisbol Manuel Ponce Zubia hizo escala la mañana de hoy en el Estadio municipal “Manuel Alonso Ronquillo Gardea”, mismo que llevaría su nombre no obstante fue cedido luego de la tragedia que terminó con la vida del gran Toro en aquellos años.
La jornada de despedida inició a las 9 de la mañana en la deportiva de rancho “Las Pilas” que lleva el precisamente su nombre. La comunidad, familiares y amigos se congregaron en torno al féretro del gran jardinero y devastador toletero de los 60’, 70 y 80’s Manuel Ponce Zubía.
Fue en el pequeño templo de Cristo Rey de la comunidad rural donde se llevó a cabo la misa oficial de cuerpo presente. Al terminar el cortejo enfiló al gran estadio municipal de Camargo que estaba destinado a llevar a su nombre pero que por acuerdo de la comunidad y ante la prematura y trágica muerte de Alonso Ronquillo Gardea, terminó siendo bautizado con el nombre del gran Toro.
De hecho, esta fue la razón por la que el Estado lleva el nombre de Ronquillo, pero en la escena estaban posicionados las otras dos leyendas Arturo Rey Valles y Manuel Ponce Zubia. Con tan solo uno vivo al momento, el grupo pasa a la historia como la trilogía de los grandes del béisbol de Camargo.
Finalmente, luego del homenaje compartido por el Instituto Camarguense del deporte y su titular Gabriela Castañeda, el acompañamiento fúnebre continuó al panteón municipal donde Manuel Ponce descansará por la eternidad esperando una lápida icónica, como la del Pollo Olvera, que recuerde que nadie en esta tierra ha nacido con el poder en las canillas para arrasar con las bardas del Estado y las sedes del país a donde acudió a campeonatos nacionales y mundiales.
Descanse en paz el “Destroyer” Manuel Ponce Zubia.






