CAMARGO.-Luego de que el pasado 21 de julio una racha de lluvia, granizo pero sobre todo, vientos huracanados, destrozaran la pequeña tienda propiedad de la señora Erica Hernández Caro, la solidaridad de comerciantes afiliados a la CANACO, el Ayuntamiento y personas en lo particular terminaron dejando en mejores condiciones el pequeño negocio ubicado en la calle Dos de Abril y Séptima en altos de colonia Chavira.
“Agradezco mucho a Idalia López presidenta de Canaco, al Ayuntamiento que me apoyó con láminas, a quienes donaron cemento, a quesería El Tarahumara que me proveyeron de los polines, a todos muchas gracias. En menos de una semana ya estaba de nuevo trabajando y en mejores condiciones”, dijo la mujer madre jefa de familia.
De nueva cuenta la ciudad se distingue por la solidaridad para con familias vulnerables. Al final, el pequeño comercio que sustenta el ingreso de la familia a cargo de la señora Hernández Caro quedó mejor que como se encontraba antes del fenómeno natural que lo destruyó parcialmente.








