CAMARGO.- Informó la camarguense Lluzia Obregón de un perro encontrado en la calle González Ortega, el cual en un principio se creyó había sido atropellado.
La animalista narró y confirmó a Impacto Noticias que no se trató de un perro atropellado, sino que más bien, este había sido alcanzado por una bala perdida.
Fue el día de ayer que recibieron el reporte de dicho perro negro, el cual recibió apoyo de grupos de animalistas.
“Lo reportaron ayer y acudimos para ayudar. Estaba muy mal y no había sido reclamado por nadie. Lo tenía la señora Claudia Guzmán, fue atendido por el veterinario Alfredo Leal y a las 8 de la mañana hoy fueron por él. Cuando le sacaron rayos X, porque pensamos que lo habían atropellado, resulta que sale que no es una fractura, sino una bala en su columna”, comentó.
Refirió que la situación además de causarles preocupación, genera coraje entre buena parte de la ciudadanía, pues desde días atrás se advertía y hacía un llamado a no lanzar vivas al aire.

En Camargo fue un perro, dijo, pero en otras ciudades se habla de niños y mujeres lesionados por balas perdidas.
“El perro está en una situación muy delicada, sigue en el veterinario hospitalizado. Se pensó en sacrificarlo o salvarlo porque se requiere de mucho apoyo de muchas personas. Se decidió darle otra oportunidad y que sí se puede, pero requiere de mucho apoyo y cuidados y una dieta en especial. Es una triste noticia y sí da impotencia y tristeza”, refirió.
Para cualquier persona que le interese donar para la causa, se pueden realizar transferencias o depósitos al número de cuenta 4152314549507450 a nombre de Ramón Eduardo Meléndez Flores y se pide enviar comprobantes a nombre de 648 465 3373.
Se informó que el proceso de donaciones será transparente y que toda aportación será dada a conocer a la ciudadanía.
“Necesitamos el apoyo para Negrito porque ya fueron 3 veces de rayos X y también el medicamento e igual la limpieza y todo lo que va necesitar. Cuando hacemos el llamado a que no se usen balas, es porque sí hay consecuencias”, agregó.









