CAMARGO.- Octavio Holguín definitivamente es un ejemplo de vida, un ejemplo de la superación y dedicación. Él era un joven sano, con una vida normal, como la de muchos, sin embargo, le diagnosticaron diabetes y su historia cambio.
Octavio, de trabajar en desponchadoras y ser un joven sano y con mucha visión, su vida cambio cuando le diagnosticaron diabetes. Su enfermedad provocó la amputación de una pierna y la pérdida de su visión.
Ahora, trabajaba como empaquetador en Alsuper, sin embargo, por la contingencia lo retiraron, finalmente reanudó su trabajo en vender dulces.
Octavio Holguín, afirmó que 12 horas diarias sale a la calle para buscar que comer y apoyar a su familia.
“Me cambio la vida, pero salgo día con día y me encomiendo a Dios. Estando en mi casa no me va a caer ni un rayo porque está el techo. Ahorita no soy una carga para nadie porque todavía me puedo mover, puedo comprar cosas y salir a vender. Cuando ya no pueda entonces sí. Lucho todos los días de las 7 de la mañana a las 7 u 8 de la noche”, dijo Octavio Holguín.
Tavo, debido a los rayos del sol y calor, decidió acondicionar su silla de ruedas de forma única, pues le colocó una estructura metálica para cubrirlo del calor.
Él se encuentra todos los días en la calle Francisco Villa y Venustiano Carranza, y por la tortillería de Poncho que se encuentra por el teatro de la ciudad, por si alguien desea apoyarlo.







