CAMARGO.- Ella es Idalia Guadalupe Guerra Moreno, una mujer que radica en una vecindad ubicada en la calle Francisco Márquez #909, muy cerca de la calle Juan de la Barrera. Su historia no es muy distinta a muchas personas.
Ella es una madre de una bebé de un año y 10 meses, su esposo trabaja de cargador de una báscula de la ciudad, pero ahora se está escaseando el trabajo para él. Ella no puede conseguir trabajo, ya que por si discapacidad batalla para ver bien y pocos le dan trabajo.
Para navidad, ella pide algo para cenar, apoyo en pañales, leche y lo que sea posible para su pequeña bebé. Quizás algo de despensa también.

“Pues quisiera comida, algún alimento para el 24. No tengo para la cena, yo no puedo trabajar y mi esposo gana muy poco”, dijo la mujer con lágrimas y voz entrecortada.
Además de algún apoyo, pide también respeto, ya que mucha gente se burla o le falta al respeto por su discapacidad, una deformación congénita que requiere una operación, quizás en Houston o alguna ciudad estadounidense, donde el costo de la cirugía cuesta más de 2.5 millones, afirmó.
“Quiero que respeten a gente que tiene discapacidades, que no las humillen, que las valoren por las personas que son”, dijo Idalia.






