POR LUIS FERNANDO GONZÁLEZ GUZMÁN
SE REUNIERON LOS PANISTAS.-La XXXII Asamblea Estatal del Partido Acción Nacional en Chihuahua no fue solo un acto de renovación interna; fue también una declaración de intenciones frente a un entorno político cada vez más polarizado y competitivo. Con la presencia de la gobernadora Maru Campos y el respaldo del dirigente nacional Santiago Taboada, el panismo chihuahuense reafirmó su convicción de unidad, territorialidad y vocación democrática. La esencia del encuentro radicó en tres ejes: la consolidación de estructuras municipales, la instalación de un Consejo Consultivo Ciudadano plural, y el llamado a formar liderazgos con visión ética y carácter. En este contexto, el PAN apuesta por una narrativa de cercanía con la ciudadanía, apertura al diálogo y defensa de los valores democráticos frente a lo que denomina como el “narcogobierno” de Morena.
LOS RETOS A VENCER.-Sin embargo, rumbo al 2027, los retos son múltiples:
- Entorno político adverso: Morena encabeza las preferencias en varias encuestas, con perfiles como Andrea Chávez y Cruz Pérez Cuéllar posicionados con fuerza. El PAN deberá contrarrestar esta tendencia sin caer en la confrontación estéril.
- Riesgos estructurales: La fragmentación interna, el desgaste institucional y la desconexión con sectores jóvenes representan amenazas latentes. La Escuela de Liderazgo para Jóvenes y las capacitaciones en Juárez son intentos por revertir esta brecha generacional.
- Perfiles clave: Marco Bonilla, Jesús Valenciano y Miriam Soto figuran como cartas fuertes del panismo. Su reto será trascender el ámbito local y construir una narrativa estatal que conecte con los 67 municipios, sin perder identidad ni arraigo.
- Municipios estratégicos: Ciudad Juárez, Delicias, Meoqui y Camargo se perfilan como territorios clave. La defensa de estos espacios no debe limitarse a lo electoral, sino extenderse a la gestión pública, la transparencia y el desarrollo comunitario.
EL LLAMADO A LA UNIDAD.-La marca PAN en Chihuahua tiene historia, estructura y presencia. Pero para continuar gobernando, necesita más que eso: requiere humildad estratégica, apertura real a la sociedad civil y una ética que no se negocie.
PD.-El 2027 no será una contienda de siglas, sino de proyectos con rostro humano.






