TERMINA JAIME RAMÍREZ. -No obstante, la pandemia en la que tuvo que enfrentar dos años de cierre de los centros turísticos, principal ingreso del municipio; la famosísima “guerra por el agua” en la que fungió como mariscal de campo y el desmoronamiento, casi total, de su partido, el Revolucionario Institucional, el entorno de un sexenio a cargo del ingeniero civil Jaime Ramírez Carrasco. El alcalde consolidó su trabajo y sin problema deberá ser considerado entre los más destacados gobernantes en la historia moderna del pequeño pero importante municipio. Jaime llegó duro a la competencia política en el 2018 truncando la reelección al panista Izay Valles Villa, dejándolo en un corto periodo de dos años. En adelante, ya nadie paró al siempre mesurado y austero alcalde.
EL PERFIL DE LA CONFIANZA. -A pregunta expresa, Jaime Ramírez define el por qué logró ganar la confianza de la población. “La clave fue abrir por completo el abanico. Con esto quiero decir que los apoyos, beneficios, gestorías y logros de la administración se compartieron por igual con afines y contrarios. Jamás, nadie en mi tierra, podrá reclamar que solo trabajamos para unos cuantos”, refirió sin ir más allá en esta expresión. Lo cierto es que por tradición y hasta educación política, los priistas de antaño y luego las otras denominaciones, enfocaron los esfuerzos a sectores, personas y notables. Así eran las cosas en San Francisco de Conchos. Amén de lo anterior y pese a lo crítico de los primeros años en los que escaseó el dinero y las relaciones políticas, Jaime fue por proyectos de alto calado, de esos que requieren millones de inversión y que no se ven. Con su gestión se frenó la grave amenaza de depositar las aguas negras al cauce del Río Conchos y contaminar gravemente el Lago Colina, uno de los principales destinos turísticos del Estado. Fue tesonero con las pavimentaciones, cambio el sistema de alumbrado público a leds, quizá de la manera más transparente entre todos los lugares que lo hicieron, transformó la plaza principal y la presidencia seccional de la Boquilla y coronó con la obra que quizá más le entusiasmó en lo personal, la remodelación total del edificio de presidencia municipal.
MÁSTER EN MESURA. -Confirmando su estatura política, Jaime Ramírez concluye su sexenio sometiéndose a una prueba final, por cierto, muy difícil para cualquier gobernante en México y muy especialmente para uno del PRI. Me refiero a que, al momento de las decisiones, lo batearon dos veces. Primero, cuando vino para mujer y quedó en el camino el síndico Ramiro Sáenz, el joven delfín de Jaime. Luego, cuando el partido se decidió por la maestra Norma Pavía Manríquez y no por Olga Velo, esta última, el plan B del alcalde. Al final, Ramírez recibió título de grado al aceptar con disciplina las decisiones de un PRI estatal que poco o nada, han valorado el nivel de su correligionario. Jaime trabajó con diligencia a favor de Norma Pavía y a la fecha realiza un proceso entrega recepción de lo más terso y sin problema alguno.
EL LEGADO DE JAIME RAMÍREZ. –Al final de la larga y complicada jornada de seis años, el edil de SFC deja como legado, un manual efectivo y claro, de lo que se debe hacer. La vara le quedará bastante alta a la maestra Pavía Manríquez, la segunda mujer en gobernar el tercer municipio más antiguo del Estado. Jaime se puede ir tranquilo y orgulloso a su negocio familiar que es la construcción. Ojalá y sea convocado para alguna otra encomienda pública en el futuro. Sin duda es un hombre honesto y capaz, de esos que se deben continuar aprovechando en el Gobierno. De esos rarísimos priistas, que de haber existido muchos más, otro gallo le estuviera cantando el agonizante tricolor.
PD.-Hoy viernes 6 de septiembre, a las 7 de la tarde, en el auditorio municipal de San Francisco de Conchos, se llevarán a cabo las ceremonias del tercer informe de Gobierno de Jaime Ramírez y la toma de protesta de Norma Pavía. Cabe recordar que, por ley, la responsabilidad del edil terminará el último minuto del próximo lunes. Ya el martes, amanecemos con mujer al frente.




