MÉXICO.- La reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum contempla la eliminación del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) y el inicio inmediato del cómputo distrital la misma noche de la elección.
Durante la conferencia matutina de este miércoles, Sheinbaum explicó que no se considera necesario mantener el PREP si el conteo oficial comienza desde el primer momento.
“Si tú empiezas en la noche del día de la elección, el domingo, ya con el conteo distrital, pues tendrás los resultados también de la mayoría de los distritos al siguiente día; no te tienes que esperar al miércoles para iniciar el conteo distrital”, sostuvo.
Actualmente, tras la jornada electoral dominical, el cómputo distrital formal inicia el miércoles siguiente. En caso de existir inconsistencias o solicitudes de recuento, se abren los paquetes electorales en esa etapa.
Con la propuesta, el conteo distrital arrancaría el mismo domingo por la noche, lo que, según la mandataria, permitiría contar con resultados definitivos en menor tiempo y reducir costos operativos.
Sheinbaum argumentó que el PREP representa un gasto adicional y que el cómputo distrital es el resultado legal y definitivo. “Disminuye recursos y da certeza al final porque ya es el conteo final”, afirmó.
¿Qué es el PREP y desde cuándo se usa en México?
El Programa de Resultados Electorales Preliminares es un mecanismo operado por el Instituto Nacional Electoral (INE) que difunde resultados preliminares la misma noche de la elección, a partir de la digitalización de actas de escrutinio y cómputo.
No tiene efectos jurídicos; su función es informativa. Los resultados oficiales se determinan en los cómputos distritales que inician días después.
El PREP comenzó a utilizarse a nivel federal en 1994, tras la crisis de confianza derivada del proceso electoral de 1988. Desde entonces, se ha implementado en elecciones federales y locales como herramienta de transparencia y certidumbre pública.
La propuesta presidencial implicaría prescindir de este sistema y concentrar los esfuerzos institucionales en el conteo distrital inmediato.
Ajustes presupuestales y voto electrónico
Sheinbaum subrayó que la reforma no pone en duda la autonomía del INE ni la credencial para votar, pero sí plantea una reducción presupuestal de alrededor del 25 por ciento en el gasto electoral, incluyendo financiamiento a partidos.
Indicó que los recursos ahorrados podrían destinarse a infraestructura en salud, educación o caminos. “Es un asunto de principios, que no cuesten tanto las elecciones”, señaló.
Asimismo, planteó avanzar hacia esquemas de voto electrónico para consultas públicas municipales o estatales, especialmente en ejercicios de participación ciudadana fuera de los procesos electorales ordinarios.
En cuanto al personal eventual contratado en periodos electorales para capacitación de funcionarios de casilla, aseguró que esos esquemas se mantendrían.
La iniciativa será enviada al Congreso para su discusión. De aprobarse, modificaría de manera sustancial el modelo de difusión de resultados y los tiempos oficiales del cómputo electoral en México.









