Durante su conferencia, Sheinbaum afirmó que es falso que la reforma electoral pretenda concentrar el poder político, y sostuvo que el objetivo central es recuperar la representación popular. Explicó que la propuesta mantiene la representación proporcional, pero plantea que los actuales diputados plurinominales sean elegidos mediante voto popular y no por decisiones de las dirigencias partidistas.
La mandataria señaló que el segundo eje de la reforma consiste en disminuir los costos de la política, lo que incluye reducciones al financiamiento de partidos, al gasto electoral y a los recursos destinados a organismos electorales y congresos locales. Indicó que estas medidas responden a demandas ciudadanas y a su compromiso de campaña.
Sheinbaum sostuvo que su gobierno ha luchado históricamente contra el modelo de partido de Estado, al que describió como un sistema autoritario sin verdadera democracia, y afirmó que la propuesta actual representa lo contrario, ya que busca que sea la población quien decida quién ocupa los cargos de representación.
La presidenta también mencionó un desplegado firmado por figuras políticas como Diego Fernández de Cevallos, Manlio Fabio Beltrones y Francisco Labastida, el cual consideró una muestra de unidad de sectores ligados al antiguo sistema político.









