CAMARGO.- Muchas personas, quizás no tenemos idea de cuantas, pero cruzan ciudades en busca de una mejor vida, que en muchas ocasiones su aspecto no les permite progresar ya que sufren de discriminación.
Es el caso de Enrique Cruz Cruz, un hombre de 35 años de edad originario de Guachochi, el cual tiene varios años sin ver a su familia. Afirma que ha pasado más de 20 años en estados del pacifico mexicano, trabajando en “la uva”, tratando de conseguir un mejor modo de vida.

Enrique ha cruzado por varias ciudades, pero cuando no consigue un empleo por la discriminación de las personas, no le queda más que sentarse a las afueras de lugares concurridos y pedir alguna moneda para poder comer.
Su aspecto luce de indigente, quizás no por su peregrinar, pero si por la falta de oportunidades para trabajar, de algún lugar para dormir, bañarse, comer y sin dinero para comprar alguna ropa que estrenar.
Refiere que tiene hermanos y padres en Guachochi, que a veces los extraña, pero su idea es viajar “a la chona”, muy cerca de Juárez, para buscar dinero para subsistir.

Su sueño es una bicicleta para poder trasladarse, pero no la pide, dice que podría juntar dinero para comprarla algún día.
El hambre, la falta de dinero, la falta de comprar ropa, quizás lo harán delinquir, pero ¿qué posibilidad existe para que no lo haga? Enrique dijo que ya estuvo un año preso en la ciudad de Chihuahua por ser acusado de robo, situación que dijo, él nunca cometió.
La Navidad, una fecha de amor, esperanza, unión, pareciera que eso no llega por sí sólo para muchas personas.







