CAMARGO.- Dos hombres de estatura alta y con el rostro cubierto con pañuelos y lentes oscuros ingresaron hasta el modelorama ubicado en la calle Felipe Ángeles y avenida centenario en el centro de la ciudad durante la noche de ayer y sin más preámbulo gritaron a la dependienta: “éste es un asalto”.
Tras el mostrador estaba la mujer encargada del negocio y su hija menor de edad, cuando arribaron los ladrones empuñando armas blancas, les advirtieron que si gritaban las matarían. Acto seguido las encerraron en la bodega junto con un cliente que acababa de llegar en esos momentos, a todos los despojaron de sus teléfonos celulares para luego apoderarse de 1500 en efectivo producto de la venta.
Momentos después arribaron las autoridades al lugar para el llenado de las actas correspondientes. Por fortuna no lastimaron a las víctimas, únicamente estrujaron a la encargada.














