CAMARGO.- Es el señor Guadalupe Arguelles, vive en el asilo de ancianos san Judas Tadeo. Poco se sabe de su vida o su familia, si es que la tiene, ya que él prefiere no hablar de eso, solo dice que tiene un hermano, quien se hace cargo de su casa, ubicada en la colonia Abraham González, donde el municipio recientemente le ayudó a arreglar, debido a que estaba en muy malas condiciones.
Señala que aunque humilde, en el asilo no le falta nada, tiene de compañeros a otros ancianos sin familia, una cama donde dormir, comida, un techo, baño, mejor que en su propia casa y además lo tratan muy bien. Su único deseo en navidad es seguir teniendo vida y salud.
Recordó el buen hombre que está consciente que ayer fue día de su santo, no hubo festejo, pero si lo felicitaron sus compañeros a temprana hora, muchas cosas no puede hacer debido a que tiene dolencia en sus rodillas.
Mientras tanto, ahí seguirá “Lupito”, quien poco habla de su vida o de su familia, cuyo hogar es el asilo de ancianos, en toda la entrevista afloraron las lágrimas, ya que dice tener recuerdos tristes que no le gustaría mencionar.




