PARRAL.- Siete vehículos fueron robados en menos de dos horas en la carretera Corta, entre ellos el de una familia parralense. Los delincuentes despojaron a sus propietarios de los automotores, no sin antes maniatarlos y dejarlos en brechas, en algunos casos, desnudos. La autoridad estatal confirmó los siete asaltos, pero se mostró reacia en proporcionar más datos. Afectados y personas cercanas a ellos fueron quienes detallaron cómo ocurrieron los atracos.
Unos kilómetros antes de llegar a Satevó –provenientes de Chihuahua-, vehículos de la delincuencia organizada detenían vehículos a discreción, para después quedarse con ellos, el incidente empezó alrededor de las 8:00 de la noche y estiman que no fue hasta poco después de las 10:0 cuando dieron por terminada la “jornada”.
Cuando nos pararon, creíamos que eran policías, dijo una de las víctimas
El actuar de los delincuentes fue con lujo de violencia; un afectado de los hechos que pidió no se le identificara, dijo que al viajar con su familia, le salió al paso, poco después de Satevó, una camioneta que le alcanzó y le marcaba el alto con luces similares a las que utilizan los policías.
Luego de orillarse, lo encañonaron obligándolo a salir del vehículo junto con su familia; luego, los subieron a otro automotor y se dirigieron por la misma carretera rumbo a El Velduque, sólo que antes de llegar a ese sitio, se metieron a una brecha donde los amarraron.
Poco después se supo que éste no fue el único caso; incluso algunos afectados los despojaron de todas sus pertenencias, incluyendo ropa, para evitar que pidieran ayuda rápidamente y poder alejarse.
Horas después algunos afectados lograron caminar kilómetros y acercarse a la carretera, cerca del lugar conocido como “Balderrama”, donde lograron que les prestaran teléfonos para pedir ayuda, aunque a decir de ellos, las unidades policiacas tardaron mucho en llegar.
Cuando lograron que la autoridad los apoyara, se dieron cuenta que había otros casos más, según relata el afectado, lo que fue confirmado poco después cuando fueron llevados a varios kilómetros de allí, hasta Santa Isabel, donde les tomaron las denuncias en la Agencia del Ministerio Público.
Entre los afectados, había personas de la tercera edad que habían resultado golpeados en medio del actuar de los delincuentes.
Al momento de interponer las denuncias, se dieron cuenta que había coincidencias en todos los casos: los delincuentes buscaban vehículos grandes, ya sea pick-up de doble cabina; o bien, cerradas y que fueran de reciente modelo.
Los actores de estas fechorías eran, en su mayoría, gente joven liderada por un sujeto que se dirigía a las víctimas con malos tratos y palabras altisonantes.
Se cree que kilómetros antes del lugar de los hechos había un vehículo que realizaba las veces de “halcón” y, se presume, les avisaba a los otros delincuentes –que iban en tres vehículos-, de los que iban transitando.
Los delincuentes no montaron un retén como se había dicho inicialmente; parece salían de brechas y se incorporaban a la carretera alcanzando a quienes poco después serían sus víctimas. Utilizaban armas de grueso calibre para someterlos, además de “estrobos” para mimetizarse como autoridades.
Todas las víctimas fueron dejadas en diferentes brechas, algunos amarrados y otros desnudos, como forma de evitar que pudieran actuar y les diera tiempo de seguir cometiendo fechorías.
Ante estos hechos, tanto la Policía Federal de Caminos fueron herméticos y la información oficial fue escasa, la Fiscalía terminó aceptando ayer a media mañana la existencia de los siete asaltos en poco menos de dos horas, durante la noche del miércoles. Además emitir un boletín donde aseguraba que la carretera tenía un operativo de vigilancia; sin embargo, ayer este medio no ubicó patrulla alguna en dos recorridos que se hicieron a diferentes horas del día.
Los “sicarios” plagiaron los siguientes vehículos, siendo también las victimas los siguientes:
Rene M. A. de 50 años, viajaba en una Chevrolet GMC modelo 2017 de color blanco, cuatro puertas, con placas de Texas.
Monserrat M. H. de 50 años, viajaba de un rancho denominado Mendoza con rumbo al municipio de Satevo, se trasladaba en una camioneta Tahoe modelo 2012, en color negro y de igual forma, placas de Texas.
Manuel Aldo T. M., le hurtaron una camioneta línea Silverado modelo 2015 cabina sencilla, en color blanco y placas particulares del estado de Chihuahua.
Miguel M. R. de 36 años, quien viajaba de Mazatlán con destino a la ciudad capitalina del estado, a él lo despojaron de una camioneta Ford en color guinda y modelo 2017.
Jesús Antonio B. de 54 años, comenzó su viaje en Chihuahua y su destino era esta ciudad de Parral, Chihuahua; La unidad que le fue robada correspondió a una Toyota Tundra en color dorado modelo 2017, con placas de Estados Unidos.
Carlos R. C. de 50 años, su destino también era esta ciudad, la camioneta que le despojaron fue una Ford Lobo modelo 2017 en color blanco.
Rogelio S. P., el origen de su viaje fue en Torreón y se dirigía a Cuauhtémoc, la unidad en que se transportaba es una GMC Sierra modelo 2008 en color negro y cuatro puertas, con placas particulares de Chihuahua.