MEOQUI.- En medio de sollozos y exigencias de justicia a las autoridades, esta tarde arribaron los restos de Saúl Alberto Ochoa Pérez, uno de los diez mineros desaparecidos en Sinaloa en enero pasado.
Sin cortejo fúnebre, el cuerpo de Saúl Ochoa llegó alrededor de las 12:30 horas a este seccional, donde familiares y amigos lo recibieron con profundo dolor, tristeza e impotencia, al tratarse de un caso vinculado con la violencia registrada en el estado de Sinaloa.
Los restos del minero fueron trasladados en un ataúd color dorado, a bordo de una camioneta cerrada, hasta la sala de velación del pueblo que lo vio crecer, lo que ha generado consternación entre los habitantes.
El presidente seccional de Lázaro Cárdenas, Juan Pedro Trejo Chaparro, acudió al lugar para expresar sus condolencias a la familia de Saúl Alberto Ochoa, a quienes reiteró su respaldo y solidaridad.
La autoridad local además facilitó el espacio para el velorio y un lugar en el panteón municipal, con el objetivo de brindar apoyo en este momento de duelo a la familia Ochoa.
Saúl Alberto Ochoa Pérez tenía 39 años de edad al momento de su desaparición y posterior fallecimiento.
Familiares y vecinos lo recuerdan como un hombre tranquilo, trabajador y afable, por lo que su muerte ha generado una fuerte conmoción en la comunidad cardenense.
Será este jueves cuando se realice la misa de cuerpo presente en la capilla del pueblo en su honor, para posteriormente llevar a cabo la inhumación en el panteón local.




