SAN FRANCISCO DE CONCHOS.- El Ingeniero Antonio Palomino Molinar, encargado de los trabajos de la laguna de oxidación en Boquilla, uno de los proyectos más importantes de la actual administración encabezada por Jaime Ramírez, comenta acerca de los problemas y desafíos a los que se ha enfrentado en esta obra.
El ingeniero afirma que las obras llevan un 60% de avance, y reconoce que sí hay un atraso debido a diferentes motivos, entre ellos, la pandemia global por COVID-19. “De hecho los programas de obra son del año pasado, entonces hay un desfase grande en las fechas, por motivos externos a nosotros”, indica. Pero a pesar de todo, se espera que la obra se termine a principios de agosto.

“El punto más difícil de la obra es el pre-tratamiento del sistema de bombeo porque estamos casi al mismo nivel que el río, por eso debemos estar bombeando muchísimo”. Es así como el terreno también ha constituido un desafío en el que se deben invertir muchos días y horas de trabajo.
La obra inició con 8 personas trabajando en la obra y actualmente laboran 60, cabe destacar que el personal es gente local, en su mayoría, sobre todo para ayudar en la creación de empleos en la comunidad.




