CAMARGO.-Manifestando que el sector de galleros del Estado está organizado y por completo en contra del maltrato animal, el líder en Chihuahua Ignacio Ramírez acudió esta mañana a una entrevista con el alcalde Arturo Zubia acompañado del delegado local Sebastián Sánchez.
“El gran objetivo que perseguimos, luego de la propuesta de ley que busca prohibir las peleas de gallos y otros espectáculos, es generar una declaratoria de patrimonio cultural para nuestra actividad. En Chihuahua somos 3 mil galleros, operamos 43 palenques y manejamos más de 300 mil gallos de combate. Desde pollo hasta quedar listo para combatir, dos años después, la inversión por ave es de 7 pesos. Estamos hablando de un sistema económico completo”, explicó el presidente de los galleros en el Estado.
A la fecha 12 municipios están declarados como patrimonio cultural. Buscamos en el corto plazo que Camargo, Jiménez, Santa Bárbara, San Francisco del Oro, San Francisco de Conchos y Guachochi sean igualmente considerados. En el mismo orden buscamos que las peleas de gallos, carreras de caballos, rodeos, jaripeos y fiestas patronales sean declaradas igualmente patrimonio cultural de los Chihuahuenses.
“Nuestra intención es que el Gobernador, el congreso y la sociedad misma se entere de manera directa de la importancia que implica para cientos de personas nuestra actividad. Que sepan que muy lejos del concepto de maltrato animal, los galleros organizados ejercemos métodos de crianza especializada. Estamos en contra del maltrato animal y nos unimos a esta lucha. No obstante, queremos que la autoridad sepa la esencia de la gallística, caminar de la mano y generar en conjunto una normatividad a las que debamos apegarnos”, aseveró el ingeniero Ramírez.
Sobre el resultado de la entrevista con el alcalde de Camargo Arturo Zubia dijo que la propuesta fue totalmente bien recibida y apoyada. Esperamos que nuestra lucha sea entendida por la población y que podamos continuar manejando nuestras empresas a la vista de todos como al momento porque de lo contrario, asumiendo estrategias de prohibición, el desenlace será, de manera inexorable, el clandestinaje, la corrupción y la inseguridad, concluyó.