CAMARGO.-En el marco del centenario de la Ley Calles, el decano arquidiocesano y párroco de Nuestra Señora de Guadalupe en Camargo, Carlos Barrio Reza, reflexionó sobre uno de los episodios más determinantes en la historia de la relación entre el Estado mexicano y la Iglesia católica: la prohibición del culto, el cierre de templos y el surgimiento de la Guerra Cristera.
El sacerdote recordó que el 1 de agosto de 1926, México amaneció con los templos cerrados y con la práctica del culto católico criminalizada, tras la entrada en vigor de la legislación impulsada por el entonces presidente Plutarco Elías Calles.
Aquella medida derivó en un conflicto nacional que dejó cerca de 100 mil muertos y que marcó profundamente la vida social y religiosa del país.
Durante ese periodo, explicó Barrio Reza, fueron los laicos quienes emprendieron la defensa de la fe, dando origen al movimiento cristero bajo el grito de “¡Viva Cristo Rey!”. Señaló que este capítulo no debe olvidarse, pues “quien ignora u olvida su historia, está condenado a repetirla”.
El decano subrayó que el trasfondo de aquel conflicto fue “la eterna tentación del poder humano por inhibir y controlar las conciencias”, una tensión que, dijo, sigue presente en distintos ámbitos de la vida pública.
Aunque la libertad de culto se restableció formalmente en 1992, afirmó que aún queda camino por recorrer para garantizar plenamente este derecho.
En su reflexión, Barrio Reza advirtió que hoy se observan nuevas formas de presión sobre las libertades, particularmente en materia de libertad de expresión, donde, según señaló, existen intentos de influir en los contenidos que la sociedad consume, desde noticias hasta programas de entretenimiento.
El sacerdote también recordó a los mártires mexicanos canonizados que dieron testimonio durante ese periodo histórico, entre ellos Anacleto González Flores, José Sánchez del Río y Pedro de Jesús Maldonado.
Finalmente, afirmó que la Iglesia “siempre privilegiará el diálogo por la paz antes que cualquier batalla”, y destacó que este centenario es un momento para recordar, reflexionar y valorar la importancia de las libertades que hoy se ejercen.






