CAMARGO.- La Capilla de Nuestra Señora de Fátima, ubicada en la colonia Lagunita, se llevan a cabo las tradicionales celebraciones para honrar su día con profunda devoción.
El párroco de San Isidro Labrador, padre Marco Antonio Estrada Rojas, detalló el profundo significado de la devoción a la Virgen de Fátima.

Desde el pasado 6 de mayo, la comunidad inició una novena en honor a San Isidro, que incluyó procesiones diarias saliendo de Fátima hacia San Isidro a las seis, para celebrar la misa a las siete.
Este miércoles las celebraciones continuaron con misa a las nueve de la mañana, donde “casi se llenaron las bancas”, según el párroco, y otra a las doce del mediodía.
El párroco recordó el origen de la devoción mariana y recomendó consultar fuentes confiables: “En 1917, en plena Guerra Mundial, se apareció la Virgen de Fátima en Cova da Iria, en Portugal, a tres pastorcitos: Francisco, Lucía y Jacinta”.
Las apariciones se extendieron del 13 de mayo al 13 de octubre: “Se estuvo apareciendo invitando a la comunidad a orar, a rezar el Santo Rosario, a pedir por la conversión de los pecadores y, sobre todo, orar para pedir la paz en los horrores de la primera guerra”.
Además, mencionó el famoso Milagro del Sol: “En la última ocasión fue cuando había bastante gente presente, y se dio el milagro del sol. Se dice que el sol bailó”.
“Ante todo, el Señor nos invita a través de la Virgen María a hacer oración. A pedir por la paz, pedir por la conversión de los pecadores, pedir porque Dios nos libre de tantas cosas que se están dando en este mundo”., dijo.
El párroco, quien lleva aproximadamente un año en la parroquia, resaltó el carácter de la comunidad: “Fátima es de las comunidades de las capillas como más antiguas. Es una comunidad tradicional. Mucha gente mayor, por decirlo así. Pero mucha gente de fe”, concluyó.





