CAMARGO.- En instalaciones de la escuela primaria Francisco Ignacio Madero de nuestra ciudad y en punto de las nueve y media de la mañana, dio inicio una majestuosa ceremonia de celebración por los ochenta años de vida del plantel educativo.
Bajo la conducción del maestro Jesús Manuel Martínez Muñoz, en el evento, se presentó con el orgullo merecido a dos egresados de la primera generación de esta institución, se trató de María Luisa Muñoz Ochoa y Francisco Rosas Pinedo además de una mención especial del maestro, Heriberto Álvarez Carrillo, ahí presente.

Ante la presencia como invitado especial del cronista de nuestra ciudad, Manuel Rosales Villa, se mencionó a otros dos egresados de relevancia cotidiana en la opinión pública, se trató de Javier Acosta Talamantes, locutor de radio y del activista social Carlos Campos Tarín.
La escuela primaria federal Francisco Ignacio Madero, ha visto pasar por sus aulas a decenas de generaciones de estudiantes convirtiéndose en parte de la identidad de esta ciudad; ha sido testigo de los cambios sociales, tecnológicos y culturales a lo largo de ocho décadas; muchas familias cuentan con abuelos, padres o hijos que han estudiado en esta institución.

Como intermedio de la ceremonia, alumnos de segundo grado presentaron ante la concurrencia un número artístico consistente en una coreografía de Charleston, donde las bailarinas lucieron impecables vestuarios, acordes a la época en compañía de sus parejas, no menos importantes.
Este plantel, fue fundado el primero de agosto de mil novecientos cuarenta y seis con el nombre de escuela primaria “Club de leones”; años después, cambiaría el nombre al que lleva actualmente, a ochenta años de su fundación representa un pilar de la comunidad con una rica historia de generaciones formadas.

La primera generación de alumnos que egresaron de esta institución lo hicieron en el año de mil novecientos cincuenta y nueve con un grupo de veintitrés alumnos contribuyendo de esta manera a formar buenos ciudadanos, profesionales, artistas y líderes sociales.
Terminada la ceremonia todos los asistentes fueron invitados a observar la galería de fotografías y recuerdos que los alumnos de sexto grado junto con su maestra y el resto de la escuela prepararon para la ocasión, para finalmente disfrutar de una rebanada de pastel conmemorativo al ochenta aniversario de la escuela.

Imágenes, edición y redacción.
Andrés Sauceda.






