CAMARGO.-Unidades y elementos de la Dirección de Seguridad Pública debieron acudir la tarde de ayer al panteón municipal para custodiar el orden en el sepelio de la primera persona de Camargo que fallece oficialmente por COVID 19.
Por tratarse de un hecho sin precedente en la historia de la región, el momento de las honras fúnebres, poco después de las 18:00 horas de ayer, directamente en el panteón municipal, se tornó intenso.
Primero, el dolor de una familia que dejó de ver a su pariente por completo, que nunca tuvo acceso al área de confinamiento luego de confirmado el contagio de coronavirus y que se reencuentra con un ataúd sellado y la orden de inmediata sepultura debido al tremendo riesgo de contagio.
Las poco más de 60 personas que se congregaron en las honras fúnebres exigían que se abriera la caja para ver por última vez a la mujer de 66 años, madre, esposa, hermana, abuela, amiga. Nadie quería entender la gravedad y lo atípico del fallecimiento.
Mientras que la autoridad municipal mediaba en la dolorosa situación, el representante de un medio de comunicación local que intentaba, instalado en los alrededores y sin permiso de los dolientes, plasmar imágenes de la primera víctima de coronavirus en Camargo, fue detectado. En segundos, familiares emprendieron una persecución entre las tumbas. El reportero fue sometido, despojado del celular con el que grababa la escena y hasta golpeado, no de gravedad. Trasciende que un par de jóvenes mujeres fueron igualmente despojadas de celulares sin que tuvieran relación con el reportero.
Al final y luego de largos minutos de discusión, el cuerpo de la infortunada primera víctima de la pandemia en Camargo fue sepultada sin que se abriera su féretro, terminando así el complicado y doloroso momento para el que nadie, absolutamente nadie, estaba preparado y que, de no atenderse las medidas preventivas, amenaza con multiplicarse.




