CAMARGO.-Acompañada de algunos de sus hijos, la camarguense Doña María Arellanes Casas pasa tranquila y feliz el día de las madres a sus 104 años y 78 desde que debutó como mamá.
La maestra jubilada Rosa María, una de sus hijas, refrendó el buen estado de salud de la longeva Doña María. “Está preguntando por el pastel que le encanta y también comerá con gran apetito los alimentos que preparamos en su honor. Sin duda vivimos una real bendición de Dios con nuestra madre viva a los 104 años”, refirió.
La última novedad desde el reportaje que El Diario realizó durante su cumpleaños 104 el pasado mes de enero, es que Doña María fue dada de baja del servicio médico de pensiones civiles del Estado. Al igual que años atrás el INE y el programa 65 y más, al ver vigente a la mujer surgen las dudas entre los funcionarios.
“Ya fue dada nuevamente de alta en pensiones al igual que como ocurrió con los programas y el instituto nacional electoral. Debió venir un funcionario para constatar que mi madre estaba viva y sobre todo sana”, aseveró la familia.
Rodeada de su familia, Doña María Arellanes Casas solo adolece parcialmente del oído y la vista. La familia atribuye a una excelente calidad de vida su longevidad. Una bendición de Dios, insisten.





