CAMARGO.- “El enemigo no descansa”, señaló el Párroco de Santa Rosalía de Camargo Alonso Arellanes al tiempo de reconocer que el cierre prolongado de templos por pandemia provocó un crecimiento notable de cultos esotéricos, espiritistas, astrológicos y hasta de veneración a figuras como la denominada Santa Muerte.
“No podemos soslayar que existe en el escenario esta tendencia. Hoy más que nunca, los católicos debemos iniciar un profundo proceso de reflexión en el que analicemos la nueva normalidad y la manera en la que continuaremos evangelizando”, aseveró.
Lamentablemente, dijo, muchas personas agobiadas, asustadas y abatidas por los efectos de la pandemia, terminaron por recurrir a cultos contrarios a la fe. La búsqueda de respuestas, consuelo y apoyo terminaron provocando este fenómeno que de inmediato tendremos que enfrentar, dijo.
“Tenemos que estar conscientes que el enemigo no descansa. No obstante, partiendo de que la pandemia también nos deja la certeza de nuestra humilde condición humana, se requiere retomar la disciplina y afianzar la doctrina en la tan llevada y traída nueva normalidad. Este es el gran reto”, concluyó.






