LA CRUZ.- Todo comenzó el pasado 20 de noviembre del 2015 en Corraleño de Juárez, municipio de la Cruz, donde a los cuerpos de emergencia recibían el reporte de la privación ilegal de la libertad de un joven de 25 años de edad.
En ese entonces, se mencionaba que después de las 4 de la tarde, un comando armado había llegado hasta el exterior de un domicilio a bordo de una camioneta Tahoe y un vehículo de reciente modelo, por lo que subieron a la fuerza a quien le conocían como “El Diablo”.
Dos días después, su madre publicaba a través de las redes sociales: “Si él les hizo algo, con mi vida se los pago”.
Fue el pasado 22 de abril, cuando se notificó a la familia sobre restos óseos con ADN de quien en vida llevaba el nombre de Luis Manuel Paredes Carrera, quien en ese entonces tenía 25 años de edad.
Después de 4 años y 5 meses, la familia fue notificada que restos óseos localizados pertenecían al joven Luis Manuel.
El día de hoy, en punto de las 10 de la mañana, llevaron a cabo un recorrido desde Las Garzas hasta Corraleño, para después partir al cementerio de la comunidad para su cristiana sepultura.
La familia comentó: Por fin se acaba esta angustia y desgastadora situación. 4 años y 5 meses pero al fin vas a poder descansar en paz. Agradezco a Dios por haber permitido encontrarte”.
Como lo anterior, existen diferentes casos en todo el país donde personas víctimas del crimen organizado no son localizadas, incluso quienes solo desaparecen de manera forzada.
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