CAMARGO.- Una madrugada de terror vivió la familia de la señora Rosalía Salas Hernández, luego de que un voraz incendio consumiera por completo los muebles, herramientas de trabajo y pertenencias que se encontraban en el domicilio, ubicado en la intersección de las calles Agustín Melgar y Tercera.
El siniestro ocurrió de manera repentina, sorprendiendo a los habitantes de la vivienda mientras dormían.

Doña Rosalía relató con tristeza que el lugar servía como bodega temporal para los bienes de su hijo, quien recientemente había sido desalojado y no tenía donde resguardar sus cosas.
“Anoche en realidad no supimos ni cómo pasó el incendio. Ya cuando nos dimos cuenta ya estaban las llamas grandísimas. Lo que queríamos era salirnos porque teníamos miedo de que fuera a explotar el boiler”, narró la afectada, señalando que el calor fue tan intenso que incluso los vidrios de la vivienda se quebraron.

Entre las cenizas quedaron bases de cama, colchones, dos guardarropas, una lavadora y una barrita. Sin embargo, el fuego también alcanzó el equipo de trabajo de su hermano, quien se dedica a la albañilería.
“Tenía bastantes polines de madera; desde aquí hasta allá. Allá también hay madera de la que él usa y también está quemada”, detalló.

Actualmente, la mayor preocupación de la familia es el retiro de los escombros. Aunque cuentan con una camioneta pequeña, el volumen generado por el fuego es demasiado para trasladarlo por cuenta propia, por lo que solicitan el apoyo de las autoridades o de alguien que cuente con un camión de carga o maquinaria.
“Con lo que gusten ayudarnos, pues con lo que ellos gusten. Ahorita lo que nos urge sinceramente es tirar todo este basurero. Mi hermano tiene una troquita, pero es chica; sería muchas vueltas para estar tirando. Se requiere algo más grande”, explicó.

Cualquier persona que desee colaborar con las labores de limpieza, transporte de escombros o apoyo en especie, puede acudir al domicilio en la esquina de Agustín Melgar y Tercera, o comunicarse directamente con Rosa Salas al teléfono 648-109-23-33.
La familia Salas Hernández hace un llamado a la solidaridad de los camarguenses.





