CAMARGO.- Para la psicóloga Nayeli Soto, quien también es docente del Centro Cultural Universitario, existen varios motivos por el que una persona llega a delinquir. La conversación con la especialista en la conducta humana se da buscando a raíz de los hechos de violencia más recientes ocurridos en Camargo.
Puntualiza Soto que las personas llegan a delinquir generando una deliberación por emociones, el contexto familiar, además de otros factores.
“Puede ser un factor social, situaciones económicas o que presenten alteración en los procesos mentales. Muchas veces para la gente externa no lo considera como un criterio o motivo, pero quien está inmiscuida en esa situación sí lo puede ver”, señaló la especialista.
En este sentido, ejemplificó con un caso hipotético en que para la sociedad podría ser impensable robar, pero quien se viera en una situación de extrema necesidad y sin posibilidad de apoyarse, consideraría el emprender este delito para apoyar a su familia.
“Se puede también el repetir patrones de conducta de otras aunque es su responsabilidad terminar con esos patrones. Es importante que la gente sepa que debe cumplir con las normas sociales o saber que puede llegar una repercusión a una persona”, dijo.
Hablando de la pandemia y sus consecuencias en el comportamiento de las personas, Loya considera que “las personas llegan a un momento de imposibilidad y llegan a cometer hurtos, robos e incluso pueden llegar al homicidio”.
Lo correcto sería que previo a llegar a esta situación, la ciudadanía debería buscar información y conocer cómo pueden evitarse o salir de los ámbitos de riesgo; estas son las propuestas que da Nayeli Soto.
“Se debe descartar que es la escuela la que debe educar. El primer sistema es la familiar, porque nos enseñan a respetar, a ser educados y tener una estructura estable. Los tiempos han cambiado, pero no la responsiva que hay con los hijos. Se debe tener una mayor confianza y ser empáticos con sus hijos”, concluyó.






