CAMARGO.- Con una pequeña muestra de sus trabajos realizados durante los últimos tres meses, alumnos de la Escuela Luis Donaldo Colosio, pertenecientes a la etnia tarahumara, celebraron el Día de la Niñez en las instalaciones del Parque Infantil.
La maestra Evangelina Torres Escalante, directora de la Casa de la Cultura David Alfaro Siqueiros, explicó que la actividad tuvo como objetivo no solo festejar a los niños, sino también visibilizar sus avances en el área artística.

“Elegimos esta ocasión para hacer una pequeña muestra también de sus trabajos de hace tres meses. Y bueno, festejándoles el Día del Niño, en coordinación con Jorge, el director del DIF, que nos hizo el favor de atendernos de manera espléndida, por supuesto, y con la dirección de la escuela, también aquí presente el director de la escuela, el profesor Oscar Ruiz, los maestros, todo el equipo”, detalló la maestra.
La Casa de la Cultura atiende a estos niños de manera permanente, con clases un día a la semana. Cada tres o cuatro meses se realiza una muestra para que la comunidad observe el avance de los participantes.
“Clases de arte exclusivamente. Pintura, en todas las áreas, en todas las técnicas”, aclaró.
En esta ocasión, el tema trabajado fue la caricatura. Según la maestra, los niños muestran un progreso notable.
“En esta ocasión el tema fue la caricatura, y pues de algún modo nos damos cuenta que el niño aprende cada vez más, cada vez más tiene la seguridad, cada vez más el entendimiento sobre lo que es el arte, y pues muy contentos el día de hoy”., detalló.
Durante la entrevista, una de las niñas, Esther Claudia Hernández Portillo, compartió que llegó hace dos semanas de Chihuahua y que aún viaja a Norogachi, en la sierra.
La maestra Evangelina Torres Escalante resaltó la importancia de crear puentes culturales entre la población local y los niños tarahumaras.
“Realmente ellos son más ricos que nosotros porque son migrantes, traen una cultura original y están aprendiendo la nuestra. Para ellos el adaptar y adaptarse a la vida que se tiene en la ciudad es complicado”, relató.
Todos los participantes son niños indígenas, en su mayoría hijos de jornaleros agrícolas y agregó que “por lo que yo veo la identidad todavía no está muy definida. Entonces yo creo que enriquecernos de los valores que ellos tienen, porque son muchos y muy enriquecedores, pero también darles uno un poco o abrirle la puerta para que aprendan otras cosas, creo yo que es muy importante y es la labor que tiene la Casa de la Cultura”, puntualizó.




