CAMARGO.- El bloqueo de un presunto camino vecinal y el conflicto entre vecinos que esto ha provocado, fue noticia hace dos semanas atrás, cuando Norma Verónica Guzmán, moradora de la comunidad Rancho Santa Martha, señaló a dos propietarios de apellidos Beltrán del Río como reponsables. Acusó además a un trabajador de los Beltrán de Río de haberla agredido con una horquilla a ella y a su pareja.
Hoy, el aludido trabajador, quien se identifica como José Acosta Pompa, ofreció declaraciones para este medio, en réplica por las acusaciones de la señora Guzmán.
Según Acosta Pompa, el día de los hechos él se encontraba trabajando en la propiedad de su patrones los Beltrán del Río, cuando su esposa le marcó desde la casa donde ambos viven con sus hijas, porque la pareja de la señora Guzmán estaba aventando piedras y terrones hacia donde ellos habitan. Al referirse a este masculino, de quien no conoce el nombre, lo identifica como “el policía” por pertenecer a esa profesión aunque, aclara, el dia de los hecho andaba de civil.
José Acosta y su esposa, Teresa Gabriela Brito Carmona, hacen su réplica en el sentido de que, cuando José fue a reclamarles por el lanzamiento de piedras (una de ellas casi golpea incluso a su hija) fue recibido con agresiones por parte del policía y su pareja. Expresan que jamás usó la horquilla como arma, sino que la llevaba consigo, al hombro, pues estaba usándola en su faena en el momento de recibir el aviso sobre las piedras. De igual modo, ambos aseguraron que José fue atacado con azadones y a golpes en primer lugar, por tres personas, puesto que se unió la hija de sus contrincantes a la agresión. Teresa Gabriela alegó haber sido golpeada en la cabeza con el azadón, por parte de la mujer del policía, golpe que repercutió en sus vértebras cervicales, causándole incapacidad por más de 15 días perdiendo trabajos por lo que recibió un importante perjuicio, además de los daños.
Además de la agresión física, Teresa Gabriela acusó agresión verbal contra su menor hija, por parte de la hija de los oponentes, llamándola “bastarda y mal nacida”, provocándole daño psicológico.
Declararon además José y su esposa Teresa Gabriela que ellos han sido acusados ante el Ministerio Público por los mismos que fueron sus agresores, cosa que tildan como inconcebible, y alegan que están haciendo los trámites respectivos para demandar a su vez a quienes fueron, según su decir, los verdaderos iniciadores de la riña.






