CAMARGO.- El estrés, la ansiedad, las jornadas laborales extensas y los problemas familiares pueden intensificar el malestar emocional durante los últimos meses del año, advirtió el psicólogo camarguense Víctor Enrique Rueda Sosa, quien llamó a reconocer las señales de alerta y buscar atención profesional.
En el marco del Mes de la Salud Mental, el especialista señaló que este periodo representa una etapa importante para hablar sobre la salud emocional y la necesidad de atender los padecimientos mentales.
“Este mes es uno de los meses más importantes para nosotros, los psicólogos y para nuestros pacientitos, porque son meses en los que los síntomas empiezan a intensificarse”, comentó.
Explicó que el cierre del año, las fechas importantes y la acumulación de responsabilidades pueden contribuir al aumento del estrés y la ansiedad.
También mencionó que los cambios de clima y la llegada del frío pueden acompañarse de desánimo, aislamiento y síntomas depresivos en algunas personas.
“Estamos a cierre de año, vienen fechas muy importantes, a veces la carga laboral, el estrés, la ansiedad”, expresó.
Advirtió que entre las señales que requieren atención se encuentran el aislamiento, la pérdida de interés por convivir con otras personas y los pensamientos suicidas.
“En este mes se intensifican mucho los intentos de suicidio, el pensamiento, la ansiedad de que ya no quiero salir de la casa, que no quiero ni siquiera involucrarme en eventos sociales”, señaló.
Añadió que las jornadas extensas y los problemas personales pueden acumularse hasta hacer que una persona sienta que ya no puede manejar lo que está viviendo.
“Se va acumulando, entonces no podemos dar un espacio, un tiempo, pues se va haciendo que nos vamos sintiendo ahogados, nos vamos sintiendo acorralados”, explicó.
El psicólogo también advirtió que el malestar emocional puede afectar la convivencia familiar y aumentar los conflictos cuando no se busca ayuda o no se sabe cómo manejar las emociones.
Señaló que los familiares de personas que atraviesan algún trastorno también pueden experimentar cansancio y dificultades para comprender cómo actuar ante determinadas conductas.
“Podemos reaccionar ante la conducta, pero ante las emociones, pues no sabemos a veces cómo abordarlas”, comentó.
Ante este panorama, recomendó evitar las confrontaciones y procurar comprender que la persona puede estar atravesando un momento emocional complicado, sin que esto signifique tolerar agresiones o situaciones de violencia.
“Primero que nada, no caer en una confrontación”, indicó.
Explicó que las emociones pueden manifestarse de distintas maneras, desde tristeza y aislamiento hasta enojo o irritabilidad, por lo que es importante buscar acompañamiento psicológico y, cuando sea necesario, atención psiquiátrica.
“Vamos a saber que la persona está en un momento de quiebre, en un momento en el que sus emociones están inestables”, expresó.
Sobre la diferencia entre psicólogos y psiquiatras, explicó que ambos profesionales pueden trabajar de manera coordinada, pero corresponde al médico psiquiatra determinar si una persona necesita medicamentos.
“Los psicólogos no estamos peleados con otras especialidades”, afirmó.
Señaló que una de las señales para buscar una valoración es cuando los síntomas comienzan a afectar la funcionalidad de la persona, por ejemplo, cuando cambia su desempeño laboral, sus horarios o su disposición para realizar actividades cotidianas.
“Antes a lo mejor se levantaba y llegaba temprano a su jornada laboral, ahora no, es jornada que se levanta y llega tarde, y se va a dar a lo mejor temprano, se siente mal”, explicó.
También mencionó que algunas personas presentan molestias físicas recurrentes y acuden en repetidas ocasiones al hospital sin encontrar una causa médica que explique lo que sienten.
“Hay síntomas físicos que ya fue mil veces al hospital, que le hicieron mil estudios, no tiene nada, entonces ahí es cuando ya hay como que algo está pasando”, comentó.
Advirtió además sobre los riesgos de la automedicación con fármacos utilizados para tratar problemas de salud mental, así como sobre la suspensión repentina de estos tratamientos.
“Algo importante aquí aclarar es que el medicamento psiquiátrico no se deja de hoy para mañana, porque tiene ciertos efectos de rebote”, señaló.
Indicó que algunos medicamentos requieren varias semanas para mostrar un efecto significativo y que cualquier ajuste o suspensión debe realizarse bajo supervisión médica.
Al referirse a las llamadas “pastillitas de la felicidad”, el psicólogo consideró que buscar apagar rápidamente las emociones no resuelve necesariamente aquello que origina el malestar.
“La pastillita de la felicidad es como un paracetamol emocional, porque queremos apagar todo ese sentimiento que traemos adentro”, expresó.
Añadió que afrontar los problemas emocionales puede ser difícil, especialmente cuando una persona ha pasado años viviendo con ansiedad y ha llegado a considerar sus síntomas como algo normal.
“Lo más importante aquí considero es afrontar nuestra realidad, es bien difícil y va a ser bien incómodo, pero la incomodidad siempre nos va a mover”, sostuvo.
El especialista destacó que la terapia ofrece acompañamiento durante ese proceso, particularmente cuando la familia se encuentra cansada o desconoce cómo ayudar.
“Sobre todo que te acompaña, porque a veces, repito, la familia ya está algo como cansancio, o lo ven como por la desinformación”, señaló.
También comentó que colabora con la delegación de la Cruz Roja en Camargo en un proyecto relacionado con la atención de unidades y personal administrativo.
El psicólogo atiende en su consultorio ubicado en Lomas del Florido; para solicitar una cita, proporcionó el número 648-124-8511, disponible para llamadas y mensajes.
Finalmente, reiteró la importancia de hablar de salud mental de manera permanente, reconocer cuando el malestar comienza a afectar la vida cotidiana y buscar apoyo profesional sin temor a los prejuicios.





