CAMARGO.- En entrevista con el párroco Luis Armando Carrasco se habló sobre la relación que existe entre el Halloween y el culto a lo oscuro, algo a lo que él y otros religiosos buscan combatir desde la fe.
“Este mes de octubre y noviembre se presta para situaciones raras. Son raras en el sentido de que buscamos un individualismo, un egoísmo y en centrarnos bien nosotros. Ese es el fenómeno que vivimos ahora. No buscamos lo que es vivir en comunidad y en familia. Nos dicen conservadores y retrógrados, pero más bien luchamos con el pecado, el auto-placer y satisfacción”, comentó el religioso.
Expresó que ellos no ven la situación como una en la que sean retrógrados y falten a los derechos de las demás personas, sino que más bien buscan reforzar el papel de la familia en la sociedad.
Sobre si es malo pedir dulces el 31 de octubre y disfrácese de fantasma, diablito o demonio, el religioso precisó que depende mucho de cómo se hace y para qué.
“Yo digo que el pedir dulces no es malo, el detalle es cómo lo haces. Ante esta duda, yo comento que hay que ofrecer los dulces, incluso aquí en la parroquia, pero no que vengan disfrazados de monstruos, sino de algo bueno, como santos. Hay que vestirnos de la armadura de Dios, de lo bueno. Que vengan como se visten normalmente o como si fuera un santo, que no era nada especial”.
Sobre la relación que puede haber entre el ocultismo, la magia negra y el culto a lo oscuro, el párroco aseguró que esto se da cuando las personas dan mayor paso al egoísmo y al ser individual.





