CAMARGO.- Tres camarguenses que se encontraban en un rancho en Puebla fueron sustraídos por hombres armados sin que hasta el momento se sepa algo de su paradero.
Familiares pide a la ciudadanía sumarse y auxiliarlos para dar con ellos.
De acuerdo con información que compartieron familiares con Impacto Noticias, a los tres hombres se los llevaron hace dos meses personas armadas mientras se encontraban dormidos.
Los camarguenses se ubicaban en Trujillo, un rancho productor de huevo en San Nicolás Buenos Aires de aquel estado
“Se llevaron a mi familia y a otras personas más que trabajaban ahí junto con el dueño. Ya fuimos he hicimos denuncia pero no nos ayudan, una mamá, esposa, hijos, hermanas, y familia estamos destrozados”, dijo uno de los familiares.
De acuerdo con información que la familia logró obtener, al dueño del rancho le pedían dinero para poder operar, pero este se negó, siendo esta la principal línea de investigación que tienen las familias de los desaparecidos.
El primero de ellos se llama Luis Fernando Quintana Durán, de 40 años y complexión robusta, así como tez blanca y cabello corto castaño oscuro. De cara redonda y mentón ovalada, así como orejas grandes y frente amplia, de cejas rectas semi pobladas y tipo de ojos grandes redondos color café oscuro. Se desconoce su vestimenta.
Jesús Armando Durán Rentería de 29 años tiene complexión delgada y es de tez blanca, además de tener cabello corto, lacio y color negro, de cara y mentón ovalada, así como tener orejas medianas y frente amplia. Tiene ojos grandes, color café oscuro.
Como señas particulares, tiene un tatuaje de 30 cm de un lobo en color negro; tatuaje con leyenda Valeria de 30 cm, otro con la leyenda Luz de 6 cm en la espalda, además de otro tatuaje de 10 cm en la espalda. Cuenta con más tatuajes en piernas, brazos y manos con leyendas Iker, Pablo, Armando y un colibrí.
El último es Manuel Castellón Durán, de 24 años, tez morena y complexión delgada, con cabello corto, ondulado y color negro, así como cara y mentón ovalados. De ojos grandes, redondos, color café y nariz recta ancha.
Cuenta con una cicatriz de 25 cm en la región frontal del cráneo, además de otra de 10 cm en la clavícula izquierda, una más de 2 cm en la región torácica izquierda, un tatuaje de 20 cm con una imagen de un lobo, así como uno de 5 cm con numeración, el cual se ubica en el antebrazo.
De ninguno se sabe la vestimenta al momento de la desaparición.






