CAMARGO.- Después de 35 años de entrega incondicional, vocación profunda y compromiso ejemplar, la licenciada en Enfermería Alicia Hidalgo ha cerrado con honor y gratitud un capítulo extraordinario en su vida profesional.
Desde que inició sus estudios en 1985 en el Instituto de Enfermería de Delicias, Chih., Alicia demostró una pasión genuina por el cuidado humano. Su formación académica se fortaleció aún más en 2007, cuando cursó la Licenciatura en Enfermería, consolidando una preparación que siempre estuvo al servicio de los demás.
En 1991, ingresó al Hospital General de Camargo, donde permaneció hasta el día de su jubilación.
Durante más de tres décadas, Alicia dejó huella en áreas como expulsión, enseñanza, quirófano y, en sus últimos años, en CEYE (Central de Equipos y Esterilización), desempeñándose con precisión, ética y calidez.
En 2014, su vocación se expandió al ámbito docente, al integrarse a la Escuela de Enfermería “Profesor José Pablo Meouchi” de Camargo. Allí, sembró conocimiento, valores y ejemplo en generaciones de futuros enfermeros y enfermeras.
Alicia no solo fue una profesional impecable, sino también una compañera entrañable. Su presencia iluminó pasillos, su experiencia guio manos jóvenes, y su humanidad reconfortó a quienes más lo necesitaban.
La semana pasada, al checar por última vez su tarjeta en el Hospital General de Camargo, fue despedida con honores. o fue solo una despedida laboral, sino un homenaje a una vida dedicada a sanar, enseñar y acompañar.
Gracias, Alicia Hidalgo, por tu legado. Tu historia no se cierra con una jubilación, se multiplica en cada vida que tocaste.




