CAMARGO.- En instalaciones de la plaza Constitución de nuestra ciudad, se llevó a cabo un concurso de catrines y catrinas, organizado por el Centro de Bachillerato Tecnológico industrial y de servicios ciento cuarenta y tres.

Maquillaje, vestuarios extraordinarios, utilería, y el máximo alcance del intelecto artístico de los estudiantes, se plasmó en el escenario bajo la lupa de un número bastante robusto de jueces entre quienes se encontraban Lourdes Grajeda, Julen Urbina, Cinthia Aguirre, Osvaldo Hernández y Andrés Sauceda, todos con papel y pluma en mano.

Recordando que el nacimiento de las catrinas ocurrió como un desdén misógino por parte de José Guadalupe Posadas hacia las mujeres de descendencia indígena, que querían aparentar ser de la aristocracia novohispana de la segunda mitad del siglo diecinueve y la primera mitad del siglo veinte, algunos vestuarios perdieron la característica de la vestimenta de la época y se brincaron hacia atuendos casi propios de un carnaval de Rio de Janeiro.
Poco a poco, el evento fue transcurriendo ante la mirada de complacencia de las decenas de amigos y familiares que acudieron a las instalaciones que se encuentran a espaldas de la presidencia municipal.

Luego de dictaminar a las mejores caracterizaciones, el grueso de participantes se dirigió de manera apurada, apenas unos metros, hacia las instalaciones del América Circus, pues tenían un papel que desempeñar dentro del espectáculo “Camarguense hasta los huesos”
Imágenes, edición y redacción
Andrés Sauceda






