El brasileño Joao Fonseca, de 19 años, culminó una épica remontada, remontó dos sets a Novak Djokovic, leyenda en activo del tenis mundial de 39 años, ganador de 24 Grand Slam, y se clasificó este viernes a los octavos de final de Roland Garros tras cinco sets (4-6, 4-6, 6-3, 7-5 y 7-5), en medio de un sofocante calor y después de 4 horas y 53 minutos de batalla.
La victoria más importante hasta ahora en la carrera de Fonseca, número 30 del mundo, le lleva hacia el siguiente tramo del evento de París donde se enfrentará al noruego Casper Ruud.
Para ‘Nole’ la derrota es también histórica. No caía tan temprano en un Roland Garros desde 2009 y es la primera vez que, en un Gran Slam, pierde ante un jugador menor de 20 años. Además, es la segunda vez que pierde un partido tras llevar dos mangas de ventaja en los torneos grandes, tras ceder en los cuartos de final de Roland Garros de 2010 ante el austríaco Jurgen Melzer.
Después de las recientes eliminaciones del serbio y del italiano Yannik Sinner el jueves, ya no quedan campeones de Grand Slam en el actual cuadro parisino, por lo que un jugador estrenará su casillero de grandes.
Ante cerca de 15.000 espectadores, muchos con numerosas camisetas del equipo de fútbol de Brasil y blandiendo banderas ‘verde-amarelas’, Fonseca tomó su tiempo para entrar en el partido.
En medio de un calor pegajoso digno del verano carioca que le iba al guante, el joven tenista estuvo tenso en el primer set, muy fallón en el revés, endeble en su saque y tímido con su temible derecha.
Solo cuando iba abajo 5-1 y tras salvar tres bolas de ruptura, Fonseca se entonó. Y el público también. ‘¡Joao Fonseca!’, ‘¡Joao Fonseca’ coreaban las gradas.
La cara angelical de chaval de Ipanema también pareció transformarse. Apretando los dientes y gritando con rabia ciertos puntos clave, terminó el set con un digno 6-4 abajo.
En la segunda manga, Djokovic fue perdiendo dominio, pero su lectura del juego lo llevó a llevarse el parcial, por otro 6-4.
El tercero fue otra historia. El serbio perdió su saque en el segundo set y abrió la veda a Fonseca. Mucho más agresivo con su demoledora derecha, tomó el ascendente del partido galvanizado además por la hinchada.
‘Nole’ daba muestras evidentes de malestar. Físico y mental. A cada pequeño descanso se aplicaba bolsas de hielo para bajar la temperatura e hizo gestos de molestia en su brazo derecho. El calor y el fantasma de Sinner -retirado en la víspera por problemas físicos en medio también del calor- planearon de nuevo en la Chatrier.





