POR LUIS FERNANDO GONZÁLEZ GUZMÁN
MÍNIMO RECONOCIMIENTO A LOS AGENTES CAÍDOS.-En la Sierra Tarahumara, donde el eco de las ráfagas suele anticipar el parte oficial, hay hombres y mujeres que cada día se levantan sin certeza de regreso. No son protagonistas de operativos espectaculares ni figuras mediáticas. Son policías estatales, soldados, agentes de seguridad que patrullan caminos sin señal, sin blindaje, sin respaldo real. En Moris, tres de ellos fueron emboscados al amanecer. No perseguían a un capo. Iban a relevar el turno.
HAN MUERTO 122 ELEMENTOS DESDE EL 2018.-Desde 2018, 122 elementos han sido abatidos en funciones en Chihuahua. Las cifras son frías, pero detrás hay familias que esperan, radios que fallan, unidades que desbarrancan, y comunidades que aprenden a convivir con el miedo. El crimen organizado disputa corredores, pero los agentes enfrentan pendientes, curvas y cerros que se vuelven trampas. No hay margen para el error ni para el olvido.
MÍNIMO, RECONOCER; AUNQUE SEA UN POCO.-Este editorial no busca justificar ni idealizar. Busca reconocer. Porque en cada uniforme hay una historia, un hijo, una madre, un compañero que eligió servir en territorios donde el Estado apenas se asoma. Y porque el silencio que sigue a cada emboscada no debe ser costumbre. Debe ser llamado.
EN MEMORIA; GRACIAS POR SUS SERVICIOS.-La Sierra no necesita más discursos. Necesita presencia, inteligencia, coordinación real. Y necesita memoria. Para que los nombres de los caídos no se pierdan entre comunicados, sino se integren a la conciencia colectiva de un país que aún debe aprender a cuidar a quienes lo cuidan.
En memoria de los agentes estatales caídos en Moris:
- Ana Esmeralda Arteaga Arroyo
- Germán Peralta Hernández
- Guillermo Aguirre Palma
Que su entrega silenciosa nos convoque a la justicia con dignidad, y a la memoria con gratitud.





