Editorial

QUARTUS…Una ínsula llamada Chihuahua…”Tan cerca de Dios pero tan lejos del Gobierno Federal”


por Luis Fernando González Guzmán

 

UNA ÍNSULA LLAMADA CHIHUAHUA. –En el primer encuentro del presidente AMLO con su homólogo de EEUU Joe Biden dijo: “Tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos”, citando al general Díaz. A más de dos años de su Gobierno, los Chihuahuenses podríamos recurrir al mismo concepto. “Pobre Chihuahua, tan cerca de Dios y tan lejos del Gobierno Federal”. Y es que la brecha entre el presidente transformador y el estado grande tiende a crecer todos los días. Sin nadie que le informe al líder sureño sobre la forma de ser, carácter, anhelos e identidad de los norteños de Chihuahua, lo único que prevalece es tensión, separatismo y hasta insultos constantes desde el púlpito mañanero. Si el presidente de México espera un cambio de esencia, que los más belicosos llaman “ponernos de rodillas”, para iniciar una relación que nos incluya al denominado “nuevo proyecto de nación”, lo más seguro es que no le alcance el sexenio.

MIENTRAS TANTO…El habitante del gran solar continuará sintiéndose ajeno a lo que ocurre en el país con respecto a los planes y proyectos de Gobierno. Alimentando el malestar producto del histórico conflicto por la defensa del agua. Refrendando ser víctima de la venganza institucional cuando observa cómo cae todo el peso de la ley sobre tres pequeños productores agrícolas de La Cruz detenidos hace casi 10 meses y a los que se les da trato de presos políticos o terroristas. Enervado porque nadie ha venido a ofrecer siquiera una disculpa por la muerte de una agricultora a manos de la Guardia Nacional. Desesperado al ver que no existe viso alguno para que inicie la negociación y se acuerde el manejo del vital líquido. Indignado con liderazgos de MORENA que lejos que tratar de mejorar su imagen, rumian como malos perdedores, convocatorias en contra de su dirigente estatal por el solo hecho de externar la mínima cortesía diplomática a la próxima Gobernadora. Si se tuviera que poner título a la historia de Chihuahua con respecto al Gobierno Federal presidido por Andrés Manuel López Obrador, el concepto sería simple: UNA ÍNSULA LLAMADA CHIHUAHUA.

…ESTOY DE ACUERDO CON AMLO. –En la lucha contra la corrupción que lejos de consolidarse en el incomprendido quinquenio de Javier Corral, abre nuevos horizontes hasta las insondables catatumbas del poder. En terminar con privilegios para unos cuantos y cargar siempre las facturas a los más pobres. Cuando expone viejos y apestosos entramados entre sectores, incluyendo al periodismo y la iglesia a los que he pertenecido y profesado casi toda mi vida. Estoy de acuerdo con el informe diario desde el púlpito mañanero porque esto nos permite medirlo por milímetros a diferencia de los inalcanzables semi dioses del pasado. Estoy de acuerdo con su espíritu sencillo. Que ayude a los viejos, incapacitados y chavos con aspiraciones. Me gusta que le guste el béisbol.

…NO ME GUSTA. – Que escupa todos los días hacia arriba. Que arrase con todos cuando algo no le agrada. Que asuma posturas de monje tibetano como cuando soltó a Ovidio y saludó a su abuela, pero aplique mano de hierro con tres humildes familias de agricultores de Chihuahua. Que haya enfrentado a la población con el ejército. Que no oculte su desprecio por zonas del país que gobierna como Chihuahua. Que les retire apoyos a las estructuras que elegimos democráticamente, tal y como lo elegimos a él, argumentando corrupción, pero que nunca aclara a través de investigaciones. “NO ME GUSTA QUE, SIENDO ORGULLOSAMENTE CHIHUAHUENSE, NO PUEDA SENTIRME MEXICANO”.