¿Y DANY APÁ?.-El miércoles llegó a la redacción un estimado empresario turístico, el dueño del centro de recreo “La Escondida” en la comunidad del Tecuan, mismo que se ubica pegado al río Conchos. El amigo Jáuregui llegó desesperado porque las crecientes del año pasado dañaron el bordo que protege sus instalaciones. Como miembro de la Asociación Agrícola, acudió a solicitar el apoyo para reforzar el dique toda vez que, de no hacerlo, al momento de que circule el agua con la apertura de la Boquilla, le causará graves problemas a su infraestructura turística. El también agricultor, pedía, desesperado, un consejo, ya que, de la Asociación Agrícola, la respuesta fue tibia y desalentadora. La recomendación que le pude dar fue la misma que la que recibiría de cualquier otra persona que medio conozca lo que ocurre actualmente en la organización de productores: “Si Daniel González Gamboa no le hizo caso, pues háblele a su patrón”. En la región todo mundo sabemos quién manda en la asociación agrícola y si Daniel González, en su calidad de “gerente” o “encargado”, no tiene capacidad resolutiva, hay que ocupar a su patrón. Todo indica que el señor Jauregui sí tuvo respuesta del presidente real de la asociación agrícola local, porque ya no regresó al medio.
NOS DEJÓ PENSANDO. -Del encuentro con el propietario de “La Escondida” habían pasado pocas horas de la apertura de la Boquilla con la presencia de la Gobernadora Maru Campos y la plana mayor de los liderazgos políticos y agrícolas en la región. El evento fue muy bueno y la realidad de las cosas, a nadie se la extrañó. No obstante, la reflexión vino y encontramos que Daniel González Gamboa no acudió al evento. En IMPACTO & TV entrevistamos a todos y al revisar los archivos fotográficos, constatamos que el dirigente de la organización agrícola más importante de la región, el que representa a más de 2 mil 500 agricultores, no hizo presencia en el evento más importante del año para el sector y gremio. Un par de llamadas para corroborar y lo mismo. Esta mañana, las reacciones no se hicieron esperar. La raza agrícola comenzó a filtrar la inasistencia de Dany González.
¿POR QUÉ TENÍA QUE ASISTIR?.-Al final del día, si el buen Daniel acudía o no al evento, en lo personal, resultaría intrascendente. Su patrón estaba ahí, al lado de todos los mandones que encabezaron y lideraron la lucha por el agua. El problema, remarcan los productores, es que la asociación de Camargo le debe una feria a la Gobernadora. Poco menos de 6 millones de pesos, la cifra. La bronca no es pagar o no, sino que, al momento, la organización esta “quemada” con el Gobierno del Estado y ni cómo pedir nada. El evento serviría para que el “encargado” de la Asociación abordara a Maru y le planteara la situación. Si usted quiere, aprovechar también para limar asperezas con el alcalde Jorge Aldana y el diputado Luis Aguilar a los que Dany sometió a juicio sumario y por lo menos al alcalde de Camargo, inhabilitó para acercarse siquiera a las instalaciones. Pues no, se filtran fotos del “encargado” en Estados Unidos, todo indica, en un evento familiar y hasta dicen, en una promoción de los factores de transferencia que Dany tiene como prioridad.
RESULTADO. -Como es natural, la raza brava de la asociación agrícola critica duramente a su gerente o encargado, señalando que su inasistencia con la Gobernadora fue la gota que derramó el vaso. Y es que la bronca de la deuda con Gobierno del Estado, que se pudo haber solucionado ahí, sigue. Ni cómo pedirle más ayuda a Maru. En Camargo, lo mismo. Imagínese Usted a Daniel pidiéndole ayuda al alcalde al que “tatemó” de la peor manera. La versión en el “chal room” de la asociación, es que González Gamboa se refrenda como operador de MORENA, que sus intereses están fuera de la asociación y que ni siquiera vive en Camargo. Días pasados Daniel quiso defenderse de estas acusaciones, pero ahora, ni cómo defenderlo. En sencillo resumen, el estatus de la asociación agrícola local de Camargo es de crisis total. El karma se le echó encima a la dirigencia que llegó con la espada desenvainada, estancada en los tiempos en los que la santa marca política hacía lo que la daba la gana. Hoy, MORENA ya está hasta la silla de adelante, el color naranja en plataforma de despegue y el azul muy pálido, casi tan percudido como una bandera nacional con décadas de uso.






