POR.-Luis Fernando González Guzmán
¿Qué quedará después de la encuesta?.-Hay momentos en la vida pública en los que la definición de un nombre no resuelve nada. Al contrario: abre la verdadera discusión. Chihuahua está entrando en uno de esos momentos. MORENA anunciará pronto a su candidato o candidata a la gubernatura, pero la pregunta que recorre al partido, y que no se dice en voz alta, es otra: ¿qué quedará después de la decisión?
La contienda interna entre Andrea Chávez y Cruz Pérez Cuéllar no es un simple choque de aspiraciones. Es la expresión de dos formas distintas de entender el poder. Una más joven, más simbólica, más alineada al discurso nacional. Otra más territorial, más pragmática, más anclada en la operación política local. Ambas legítimas. Ambas necesarias. Ambas, también, difícilmente intercambiables.
“Cerrar un proceso, cerrar una herida”.-Por eso la definición no garantiza la unidad. La encuesta puede cerrar un proceso, pero no necesariamente cerrar una herida. En política, perder no es solo un resultado: es un estado emocional. Y en Chihuahua, donde las estructuras se construyen con lealtades largas y agravios que no se olvidan rápido, la aceptación del resultado será más compleja que el resultado mismo.
El riesgo no es la ruptura abierta. El riesgo es la unidad simulada. Esa en la que todos sonríen en la foto, pero nadie entrega territorio. Esa en la que se firma un acuerdo, pero no se mueve la estructura. Esa en la que la mitad del partido camina… y la otra mitad observa. Chihuahua ya ha visto eso antes, y sabe cuánto cuesta.
“La primera batalla en MORENA será contra la desconfianza interna”.-Quien resulte elegido tendrá una tarea inmediata y delicada: reconstruir la casa propia. No desde la imposición, sino desde el reconocimiento. No desde la victoria, sino desde la inclusión. Porque la primera batalla no será contra la oposición, sino contra la desconfianza interna. Y esa batalla no se gana con discursos, sino con gestos.
UNIDAD EN MORENA, ¿Será posible?.-La pregunta de fondo es inevitable: ¿MORENA en Chihuahua está listo para gobernar unido, o solo para competir dividido? La respuesta no depende de la encuesta. Depende de la madurez política de sus liderazgos. Y ese es, hoy, el punto donde hay más incertidumbre que claridad.





