EL REY DEL CASH. -Un interesante trabajo que se intenta colocar como una pieza de periodismo de investigación y que al final, no pasa de ser una novela que pretende retratar a la nueva clase política de la 4-T, causó expectación durante la semana que termina. El denominado “Rey del Cash”, se distribuyó como pocas veces se hace con libro alguno. En cuestión de horas, tras su lanzamiento, todos lo teníamos a disposición. El Thriller de intriga política, ocupó a analistas, políticos y opinadores en todos los niveles. El trabajo realizado por Elena Chávez, pareja del “pepe grillo” de AMLO, César Yáñez, enfrenta primero, el reto de un país con escasos lectores y en secuencia, el tamiz de una historia contada por una mujer despechada. Entre ambos extremos, queda a consideración absoluta del lector las interpretaciones. La falta de datos duros, lo deja prácticamente todo al corazón. Por estos factores y lo intenso de la novela, las opiniones han fluido con lentitud. Al final, mi pronóstico es que “el rey del Cash” quedará en simple “llamarada de petate” y a la mucho, el equipo más hábil, le sacará algo de jugo con interpretaciones escandalosas, antes de pasar al olvido.
EL MISMO RETRATO. -El retrato de Elena Chávez tiene el valor de plasmar lo que desde su posición de “pareja” del vocero de AMLO, pudo ver. No obstante, la construcción literaria aguanta la adaptación del fondeo del equipo 4-T a cualquiera que se haya manifestado antes con respecto a cómo se tejen las campañas políticas. No se requiere mucho para entender, al nivel que lo plantea la escritora, la manera en la que corre el efectivo entre la clase política, lo mismo del régimen actual que de cualquier otra denominación, sabor o color lo mismo desde alguno de los 2471 municipios, 32 estados de la república o el gobierno federal. Al final, el libro plantea el fondo o motivo principal del proceso por el que se hace, cómo se hace y por qué no todos pueden hacer política electoral en el país. El Rey del Cash es una fotografía de lo que más importa cuando de conquistar el poder en México se trata: EL CONTROL DEL DINERO.
LA DIFICULTAD DE LAS CONCLUSIONES. -Opinar del trabajo de Elena Chávez exige, obligadamente, tomar partido. En política, la exigencia se denomina “escupir pa arriba”. Las 269 páginas del Rey del Cash servirán, a lo mucho, para reforzar la vieja frase: “todos son iguales. Ni a cuál irle”. Todo lo demás será manejo. Por lo pronto, lo opositores al régimen de la 4-T lograron colocar el libro con una rapidez asombrosa. Ya quisiera cualquier premio nobel de literatura haber tenido la mitad del talento y recursos en el área de distribución de sus obras con respecto al que disfruta la “la novia despechada” de Cesar Yáñez. La venganza provocará la envidia de cualquier mujer o persona en la misma situación emocional de la escritora que igualmente disfrutó 18 años del Cash de AMLO y que al final, ya dejada, encuentra asquerosamente corrupto el método recaudatorio implantado por el actual presidente de México, en una epifanía luego de treintaitantos meses de atención psicológica para recuperarse de la “brutal” experiencia.
CHIHUAHUA. -Para finalizar, debo decir que ser de Chihuahua podría significar un punto favorable al casi imposible esfuerzo en pro de la objetividad. En el Estado Grande continuamos siendo observadores de la 4-T. Hemos sido protagonistas de las transformaciones políticas más importantes de los últimos tiempos. La raza de acá, en términos generales, le entiende a la polaca y sabe, que Elena Chávez ni está descubriendo el hilo negro, ni está haciendo alguna aportación especial con el Rey del Cash. Se le agradece por lo entretenido de la historia y se le desea pronto restablecimiento emocional, esto último, seguramente, al “cash” que le promete el haberse atrevido a raspar el estandarte de batalla del presidente Andrés Manuel López Obrador: “NO SOMOS IGUALES”.
- -Desde este muy humilde espacio de opinión, un saludo a Tony Meléndez, a quien recuerdo en un evento en el salón ejidal de rancho El Tecuan, cuando fungía como diputado federal, haber soltado una frase que escandalizó a priistas y panistas congregados en el recinto: “no nos hagamos pendejos, en política, en mayor o menor grado, todos participamos de la corrupción”.






