INICIA EL NOVENARIO DE SANTA ROSALÍA.-Este 26 de agosto, Camargo se viste de fe, tradición y propósito con el inicio del novenario católico en honor a Santa Rosalía, patrona de nuestra comunidad. Más allá de los cantos y las peregrinaciones, este ciclo espiritual representa una pausa colectiva para mirar hacia dentro, reconocer nuestras heridas sociales y renovar el compromiso con lo que nos une: la esperanza.
CONSAGRAN CADA DÍA A UN MOTIVO.-Cada día del novenario está dedicado a una intención profundamente humana: la paz en las familias, la lluvia que tanto necesitamos, el desempleo que golpea a nuestros jóvenes, la enfermedad que vulnera a nuestros mayores, la niñez que merece protección, las autoridades que requieren sabiduría, los comerciantes que sostienen la economía local, los campesinos que alimentan nuestra tierra, y la población en general que forma el tejido espiritual de nuestros barrios.
CREER Y CONSTRUIR, EL OBJETIVO.-La innovación este año es que las peregrinaciones partan desde puntos emblemáticos como el Parque Galeana, el Santuario y la Puerta de la Ciudad. Son símbolos de encuentro, de historia y de apertura. Caminar juntos desde esos lugares es también una forma de decir: “Aquí estamos, seguimos creyendo, seguimos construyendo”. En tiempos donde la polarización, la incertidumbre y el dolor parecen ocupar los titulares, el novenario nos recuerda que hay un lenguaje más profundo que el de la confrontación: el de la oración compartida, el del gesto solidario, el de la fe que no excluye, sino que abraza.
LA SANTA PATRONA. -Santa Rosalía, protectora de los enfermos y guía en tiempos de peste, vuelve a ser faro en medio de nuestras propias crisis. Que este novenario no sea solo una tradición que se repite, sino una oportunidad para renovar pactos familiares, comunitarios e institucionales. Que cada intención se convierta en acción, y cada peregrinación en un paso hacia la reconciliación, el llamado de la parroquia madre en el arranque oficial de la fiesta religiosa en Camargo.
PD.-Porque cuando una comunidad camina junta, incluso en silencio, está diciendo mucho más que mil discursos: está diciendo que aún cree en el mañana.






